Las ventas de viviendas de segunda mano en EE.UU. se han desplomado en julio un 27,2% hasta 3.830.000 unidades, desde una lectura revisada a la baja de 5.260.000 el mes anterior. El consenso era pesimista, pero mucho menos: esperaba que se vendieran 4.720.000. Como resultado, este indicador se encuentra en el nivel más bajo desde que comenzó a recogerse esta estadística en 1999.
Antes de la apertura, los mercados esperaban un mal dato. Al comprobarse que la cifra era mucho peor de lo previsto se profundizaron las caídas en bolsa. El S&P 500 se dejaba un 1,4%.
Lawrence Yun, economista jefe de la NAR (National Association of Realtors), asegura que posiblemente veremos este ritmo de ventas unos meses más. Desde mayo pasado, una vez terminaron las ayudas fiscales del gobierno norteamericano, las transacciones de viviendas cayeron abruptamente, y este intervalo de pausa podría extenderse los próximos meses. Sin embargo, debido a las bajas tasas de interés para hipotecas y las condiciones favorables de crédito, las ventas podrían incrementarse si mejora el empleo en EE.UU..
En el caso de las viviendas unifamiliares, las ventas cayeron un 27,1% hasta 3,37 millones en julio.
A nivel regional, las ventas en el noreste de EE.UU. cayeron un 29,5% mensual. En la región central el desplome fue del 35,0%, y en el sur las ventas cayeron un 22,6%. Por último, en occidente el retroceso fue del 25,0%.
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