Los inicios de vivienda y los permisos de construcción continúan señalando a un mercado inmobiliario angustiado en Estados Unidos. Los constructores pusieron los cimientos de 546.000 casas en julio, mientras que se dieron 565,000 permisos de construcción. Ambos números fueron peores de lo previsto, ya que los pronósticos apuntaban a 560.000 inicios y 580.000 permisos.
Los inicios de viviendas entran en el PIB a través del componente de inversión residencial, y tradicionalmente es un indicador avanzado del ciclo de negocio. Esta vez realmente es diferente, no obstante, y ni siquiera los créditos fiscales han sido capaces de impulsar el mercado inmobiliario por más de un par de meses cada vez.
El exceso de oferta y el sobreapalancamiento de los consumidores estadounidenses significan que el mercado inmobiliario seguirá en las catacumbas a pesar de los intentos de hacer arreglos rápicods como los programas de crédito fiscal a los primeros compradores de vivienda.
www.saxobank.es