Los problemas que se ven en España no son más que una consecuencia del boom ocasionado tras la entrada en la Unión Europea. La moneda única de la región generó un único mercado alrededor de Europa reduciendo los costes arancelarios para el comercio así como los costes de las inversiones. Durante una década, los españoles superaron a los italianos y se acercaron a los franceses en términos del poder adquisitivo del salario. Asimismo, tanto las empresas de energía, como de infraestructura, servicios y las compañías bancarias españolas se esparcieron por el mundo.
Uno de los grandes motores del crecimiento español se dio en torno a los bienes raíces, donde hubo un gran desarrollo, sobre todo apoyado en crédito hipotecario barato y accesible y crédito del sector financiero para las empresas en expansión. El fenómeno es bastante parecido al que se dio en EEUU o en Inglaterra, con una crecimiento exponencial de los valores de las propiedades, y con un gran nivel de endeudamiento de las familias, que impactó de lleno, no solo en la economía individual, sino también en los balances de las entidades financieras y en los vehículos de ahorro o patrimonio.

Se espera que los hogares y empresas que se encuentran más endeudados puedan seguir con esta etapa de desapalancamiento, aunque los riesgos de mora podrían impactar directamente en el sistema financiero. El problema del sector bancario español se centra en las 45 cajas que financiaron en grandes proporciones al sector inmobiliario. Cerca de la mitad del 1,3 millones de casas sin vender en España se encuentran en los libros de los bancos, quienes aún no las han vendido dado que no tienen intenciones de contabilizar las pérdidas. Las proyecciones indican que el sector bancario experimentará grandes pérdidas este año a pesar del esfuerzo del Gobierno por reforzar las instituciones por medio de un fondo que les permita la reestructuración.
La caída masiva en el nivel de empleo también dificultará la salida de España de semejantes niveles de deuda (la tasa de desempleo se aproxima peligrosamente al 20% de la población activa). Los salarios están atados a un sistema complicado de negociaciones. Dada la falta de flexibilidad en los ingresos de los trabajadores, las empresas solo pueden recortar los costos laborales por medio del despido a los trabajadores.
En los próximos años, España se encontrará a merced de que los inversores financien al Gobierno, los bancos y las empresas. El Gobierno sostuvo que deberá obtener 76.800 millones de este año para el pago de deuda, sumados a los 35.000 millones para hacer frente al vencimiento de deuda en 2010.
Todos conocemos cuales son las opciones que tiene un Gobierno frente a una recesión económica. Ahora bien, España se encuentra en una situación muy particular, por lo que muchas de estas alternativas no son viables. Analicemos los posibles caminos a seguir:
- Devaluación de la moneda: España no puede devaluar su moneda para hacer más atractivas sus exportaciones dado que debe limitarse a la política monetaria del Banco Central Europeo. Por su parte, debe enfrentarse a una moneda fuerte consecuencia de la gran competitividad del sector industrial alemán que le impide, por ejemplo, atraer a más turistas a visitar su país.
- Reducción de tipos de interés: España tampoco puede manejar unilateralmente su política monetaria ni imprimir dinero para incentivar el gasto y el crédito. Ahora esto es tarea del Banco Central Europeo.
- Incrementar el gasto y recortar impuestos: No tiene flexibilidad por su pertenencia a la Unión Europea. Su déficit ascendió al 11,4% del PIB el año pasado (el máximo acordado es 3%). Ante este contexto debería incrementar la emisión de bonos, lo que aumentaría los niveles de deuda del país. En este momento, las condiciones de financiación no son del todo óptimas. Con la desconfianza de los inversores respecto a la capacidad de pago de Grecia, el costo de endeudarse es mucho más alto que antes.
Grecia se enfrenta a este mismo panorama, y la Unión Europea ya declaró que ayudará al país en caso que sea necesario. Si España tuviera que tomar este camino sería más difícil ya que la española casi duplica la de Grecia, Portugal e Irlanda combinada.
Veamos, ¿cuánto le costaría a la Unión Europea rescatar a España? Según algunos bancos europeos, se habla de unos 270.000 millones de euros como paquete de ayuda que le posibilite realizar la transición en los próximos dos años.
Gráfico rescate
Las alternativas para lograr sortear los problemas a los que se enfrenta España son:
- Que el Gobierno no tome ningún tipo de acción y que la tasa de desempleo siga subiendo como así también los niveles de déficit y deuda. Así, el mejor escenario sería una lenta recuperación de la economía española impulsada por un fuerte crecimiento mundial, sobre todo Alemania y Francia, sus principales mercados.
Sin embargo, para los próximos años se estima una recuperación lenta para la economía de la eurozona. España continuaría en 2010 contrayéndose para en 2011 mostrar una tasa positiva. La inflación comenzaría a ser positiva en España mientras que la eurozona mostraría una tasa para este año levemente por encima de la de dicha economía. La cuenta corriente seguiría siendo negativa, aunque menor a la registrada en 2009. Por su parte, veríamos una reducción en el déficit fiscal desde 11,0% hasta 10,2% como porcentaje del PIB. Para 2011, el balance negativo del Gobierno caería hasta 8,8%.

La velocidad con la que la eurozona y en especial España se recuperen aún es incierta. Es por ello que ante un escenario menos alentador, los miembros de la UE deberían salir a su rescate en caso que el desempeño de la economía española no logre reactivarse demasiado. Ahora bien, esto seguramente tendrá como contrapartida la petición de la UE de un recorte de gastos y tomar medidas para sanear sus arcas fiscales, lo que tarde o temprano implica un mayor actuación por parte del Gobierno.
- Que el Gobierno tome un rol más activo y decida recortar sus gastos y tome medidas poco populares para lograr flexibilizar el mercado laboral. Obviamente esta es la salida más difícil en términos políticos, pero hasta ahora es el más probable, al menos en cuanto a la implementación de medidas para reducir el déficit. De hecho el Gobierno ya declaró que planea incrementar sus impuestos y cortar sus gastos este año. Así se reduciría su déficit como proporción del PIB hasta 3,0% a 2013. Por su parte, la deuda se ubicaría en 72% del PIB a 2012.
- Que el Gobierno decida salir de la eurozona lo que le permitiría devaluar su moneda y llevar una política monetaria más autónoma.
Los problemas fiscales en Europa y la probabilidad de que los países más cuestionados entren en default han aumentado considerablemente en los últimos meses. Sin embargo, estos países no tienen el mismo peso y esta situación tendría un impacto muy diferente tanto para las economías europeas como para el resto del mundo. España es la mayor economía dentro de este grupo, y el impacto que tiene dentro de Europa es mucho mayor que el resto. Particularmente, hay que destacar que la exposición que Alemania y Francia tienen a la deuda de España es alta en comparación con la de Grecia o Portugal.
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