Una característica de los inversores es que mientras unos se mueven en la misma dirección del mercado, otros se dirigen hacia el sentido contrario. Es por eso por lo que siempre hay ganadores y perdedores. Sin embargo, todas las apuestas en Colombia apuntan al mismo objetivo: el Banco Central no subirá hoy los tipos de interés (está en 3,5%), cuyo nivel se encuentra desde diciembre pasado.
Distintos sondeos muestran que, como en pocas ocasiones, hay consenso entre los analistas para esta junta del emisor. Casi por unanimidad los expertos no vislumbran cambios en la política monetaria, y eso quiere decir que no todos estén de acuerdo con que la tasa repo permanezca en el mismo nivel sino que creen que los codirectores del banco no tomarán una decisión distinta a la estabilidad.
Los expertos de Anif, uno de los más prestigiosos think tanks del país, están entre los que consideran que los tipos deberían bajar, pues aún no son lo suficientemente contracíclicas pero no prevén que en el Banco Central seguirán su recomendación.
La tasa del banco actual es de 1,4% en términos reales frente a la inflación total y del 0,4% contra la subyacente, mientras que en otros países de la región como Chile, dicha tasa está en 0% real. Lo mismo ocurre en Perú y en México, donde la cifra es cercana a cero.
“Para que la recuperación sea efectiva es necesario que las tasas se encuentren cerca a cero real para así ofrecer una amplia liquidez para estimular el crédito”, dicen en Anif, y además consideran que se debería realizar un recorte de 25 puntos básicos en la tasa de intervención.
En cambio, los analistas como los de Alianza Valores opinan que la estabilidad monetaria se justifica en una mejora generalizada en los datos de crecimiento que evalúan en el emisor en cada una de sus juntas mensuales.
“Si se comparan los últimos datos disponibles frente a los que se tenían en la última reunión (29 de enero) cuando el banco mantuvo su tasa en 3,50% se ven mejoras en los componentes sectoriales del PIB, así como en el crédito y la confianza”, sostienen en Alianza.
En la reunión de enero se sabía que la manufactura, el comercio y las licencias de construcción mostraban hasta el tercer trimestre de 2009 unas variaciones negativas anuales de 4,42%, 3,39% y 25%, respectivamente. Pero hoy se conoce que en el cuatro trimestre dichos indicadores registraron movimientos anuales de -0,35%, 1,37% y -1,96%.
Hasta el 8 de enero, la cartera total anual ascendía a 3,80% y un mes después lo hacía a un ritmo de 4,60%; el crédito comercial creció en 3,40% a 4,10% en el mismo período y el de consumo de 0,80 a 2%.
“Con los datos mencionados, estimamos que si la economía se comportará de la misma manera o mejor durante los próximos dos meses, sumado a un alza en las expectativas de inflación en las encuestas cercana al 4% se presentaría un primer aumento en los tipos de interés finalizando el segundo trimestre de este año (un incremento de 50 puntos básicos). Esperamos que la política monetaria contractiva se mantenga durante el segundo semestre de manera moderada y no consecutiva, llevando la tasa de intervención hasta un rango entre 4,75% y 5% al cierre del 2010”, señalan en Alianza Valores.
Pero en Anif sostienen que si bien en los frentes inflacionarios y cambiarios las cosas pueden estar mejor, la verdad es que en el comercio exterior y en particular con Venezuela (el segundo socio comercial del país), el panorama no luce bien. Las exportaciones al gobierno de Chávez se desplomaron 33,5% (en dólares) al cierre de 2009. A esto se suma un desempleo que ha venido promediando 12%.
En el think tank insisten en que los datos poco alentadores indican que una tasa repo de 3,5%, con los niveles actuales de inflación es contraccionista, más si se tiene en cuenta que la política anticíclica colombiana está recayendo exclusivamente sobre el Banco de la República, dado que a las restricciones fiscales que tiene el país, el Gobierno se vio obligado a recortar el gasto en un 0,8% del PIB y a decretar una emergencia social en salud, golpeando duramente la imagen de la administración Álvaro Uribe.
En medio de este panorama, la renta fija ha tenido un comportamiento sin demasiados sobresaltos. Aunque que se esperaba una reducción de la deuda corporativa, las emisiones en lo que va del año superan a las del mismo período de 2009 y ya suman 1,9 billones de pesos (950.000 millones de dólares), motivadas por la baja inflación la expectativa de que el emisor no mueva sus tasas y una alta liquidez en los mercados, explica Guillermo Alarcón, analista de renta fija de Correval.
Por el lado de la deuda pública, las tasas comenzaron el año al alza y ahora se mueven de forma lateral (los papeles que vencen en 2020 y son de referencia en este mercado, se cotizan en un rango de entre 8% y 9%). Pero hay otro factor que podría afectar a los inversionistas y, en particular a los internacionales: la decisión de la Corte Constitucional si es que avala la realización de un referendo que permitiría la segunda reelección del presidente Uribe.
En caso de que esto no ocurra, podría presentarse un panorama de nerviosismo ya que el mandatario ha sido considerado como pro mercado porque maneja una política económica ortodoxa. La misma percepción es para los candidatos que van liderando las encuestas.
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