La gasolina ha caído, y con ella la inflación española. El dato armonizado de IPC en agosto se ha situado en el 1,8%, una décima por debajo del dato de julio. La subida de precios en los alimentos también ha afectado al indicador, y por ello, a falta de que se publique el dato definitivo de IPC el próximo 10 de septiembre, la cesta de la compra podría haber aumentado una décima.
La caída en la cotización del barril de Brent ha sido de algo más de tres dólares en agosto, lo que ha permitido una caída del precio de los carburantes. Agosto es el décimo mes en el que el IPC armonizado entrega un saldo positivo. El gobierno prevé que esta tendencia de crecimiento moderado se mantenga en los próximos meses.
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