En 2012 el mercado puede ver tres escenarios posibles. La ruptura del euro o salida de algún país de la eurozona podría darse con una probabilidad del 5%, lo que sin duda elevaría la incertidumbre al no haberse producido nunca y es obviamente el peor escenario que tratan de evitar Gobiernos y Bancos centrales. En caso de que se produjera este escenario, la mejor estrategia pasaría por conservar el capital, es decir estar largos en efectivo e infraponderar activos de riesgo tales como deuda europea (incluso la de mayor rating) así como infraponderar renta variable, materias primas y euro.
Escenario 1: ruptura del euro
Las primas de riesgo podrían dispararse a 700 puntos y algunos países como España o Italia, perderían el acceso a los mercados internacionales. Del mismo modo, los altos costes de financiación encarecen aún más el acceso al crédito de familias y empresas. La economía entraría en una profunda recesión.
La ruptura del euro o salida de algún país de la eurozona, Grecia por ejemplo, arrastraría a gran parte del sistema financiero europeo. La quita de Grecia le mantendría alejado de la financiación de los mercados durante una larga temporada. Y hay que tener en cuenta que no hay previsto ningún mecanismo para hacer frente a la salida de un país del euro.
Algunos analistas dudan incluso que Grecia pudiera continuar en la Unión Europea (un corralito no es compatible con el Tratado de la UE y su principio de libre circulación de capitales). Grecia devaluaría su nueva divisa (dracma?) y una fuga del capital que podría provocar la caída de la banca griega
Con Grecia fuera del euro, los inversores se preguntarían qué país puede ser el siguiente. Empezarían a calcular las deudas de Portugal en escudos; las de Italia, en liras; o las de España, en pesetas, con el inevitable aumento de las primas de riesgo.
El aumento de los costes de financiación obligaría a los países a realizar ajustes fiscales con más rapidez aún que los previstos hasta el momento.
Escenario 2: estancamiento
Las probabilidades de seguir viendo un estancamiento de las economías ascienden al 30%. Estaríamos ante una etapa en la que la crisis no encuentra solución y continúa el contagio, aumentaría el miedo de que el BCE no continuara apoyando con la compra de deuda o no se pueda ampliar el EFSF, lo que llevaría a una restricción crediticia y fuerte recesión en la eurozona. Por lo tanto, lo mejor sería conservar el capital, infraponderar la renta variable de la eurozona, euro frente a dólar, activos inmobiliarios, crédito, ect. No obstante, habría que sobreponderar deuda soberana emergente en dólares y efectivo.
Escenario 3: recuperación
Existe hasta un 65% de probabilidades de que se produzca una recuperación de los mercados. Escenario en el que los Gobiernos y Bancos Centrales deberían haber adoptado una solución viable, mejoraría la gobernanza política con procesos de votación simplificados, y mayor rapidez en la toma de decisiones. Por su parte, el BCE anunciaría que continuará comprando deuda pública y adopta todos los instrumentos de política monetaria necesarios para impulsar la economía. Sin olvidar a Alemania, el motor de crecimiento.
En este escenario, incorporaríamos riesgo en las carteras, podríamos infraponderar actuales emisiones AAA de la eurozona, nos podríamos largos en deuda periférica, largos en renta variable, emergentes (tanto renta variable como fija), materias primas (energía, materiales básicos y metales). Del mismo modo, podríamos sobreponderar crédito frente a deuda soberan e infraponderar efectivo.
Descargar aquí la plataforma de Self Bank para ejecutar ideas de trading.
www.selfbank.es