2011: un año protagonizado por la deuda y los vaivenes del crudo y divisas

Bookmark and Share

MercadosLas principales bolsas a nivel mundial vivieron en 2011 un comportamiento de debilidad generalizada como consecuencia de la preocupación ante la dimensión de la crisis de deuda en Europa aunque, del mismo modo que ocurrió en 2010, con actuaciones sustancialmente dispares en las distintas zonas económicas, siendo Europa la más perjudicada con diferencia. De cualquier forma, la desconfianza ha sido una clara protagonista en los diferentes índices bursátiles ante la falta de soluciones ágiles y coordinadas por parte de las autoridades europeas para poner solución a la crisis de deuda actual así como a su repercusión económica a nivel internacional. El Ibex 35 cerró 2011 con una pérdida del 13,11%, el CAC 40 se dejó un 16,95% mientras el DAX alemán perdía un 14,84%. Por su parte, al otro lado del Atlántico, el Dow Jones de Industriales conseguía avanzar un 5,5%, el S&P ganar un 2,71% mientras el Nasdaq lo hacía un 0,02%.

Del lado macroeconómico, las previsiones fueron empeorando a medida que iban pasando las semanas. Durante los primeros meses del ejercicio, se generalizó la idea de una recuperación económica internacional sostenible, no obstante, a partir del mes de julio, llegaban los primeros síntomas de desaceleración económica internacional. En Estados Unidos, la mayor debilidad era mostrada por sectores como el manufacturero o el de servicios, aunque también se vieron datos pobres en el sector constructor/inmobiliario, lo que confirmaba, del mismo modo que lo hizo el Libro Beige de la Fed, una recuperación especialmente lenta de la economía estadounidense, que provocaron la caída de los respectivos índices de confianza de los consumidores al mismo tiempo que se anunciaban nuevos planes de estímulo para evitar una desaceleración severa de la economía de la región.

El mismo Obama presentaba un nuevo plan de estímulo, ante el aumento de la posibilidad de que se confirmara una recesión económica a nivel mundial. Las previsiones de crecimiento por parte de los principales organismos internacionales durante el segundo semestre del año, confirmaban el cambio de rumbo que estaba tomando la economía internacional como consecuencia del empeoramiento de la crisis de deuda en Europa. El Fondo Monetario Internacional rebajaba las previsiones de crecimiento económico mundial, hasta el punto de alertar del riesgo a una recesión global. Por su parte, el Banco Mundial aseguraba que, aunque EE.UU. podía capear la recesión, Europa vivía una delicada situación económica. En lo que respecta a España, Banco de España confirmaba una ralentización de la economía española durante el tercer trimestre del año.

La crisis de deuda europea fue el centro de atención de los inversores a lo largo de todo el 2011 y, sobre todo, en los últimos meses del año. Grecia fue el principal foco de atención durante el primer trimestre del año como consecuencia de enorme dimensión que tomada la crisis de deuda soberana del país y las lentas negociaciones con Europa para encontrar soluciones y evitar el riesgo contagio, hasta el punto de que Grecia sorprendía con la noticia de la posibilidad de convocar un referéndum sobre la puesta en marcha del plan de austeridad necesario para la permanencia en la eurozona. Aún así, el bloqueo de la ayuda al país por parte de la UE mientras Grecia no se comprometiera a cumplir con los planes de ajuste requeridos, precipitó la entrada de un gobierno tecnócrata en el mismo y, rápidamente, la desconvocatoria del referéndum y la implicación de Grecia para cumplir con los planes devolvían al país a la misma posición. Aún así, la crisis de deuda se agudizó severamente en agosto, después de una rebaja histórica del rating a EE.UU., y el aumento de las primas de riesgo hasta niveles preocupantes de los principales países de la región, tales como España e Italia. En Italia, la situación agilizó también la entrada de un nuevo gobierno tecnócrata mientras en España no fue hasta que hubo elecciones cuando el país mostró un cambio de rumbo hacia un gobierno de derechas. En ambos países, algunas subastas de deuda puntuales pagando intereses insostenibles para tales economías intensificaron los temores y la preocupación sobre la situación de la zona euro, hasta el punto de generarse dudas sobre su continuidad.

La falta de medidas contundentes, ágiles y consensuadas por parte de la clase política en Europa fue el principal lastre para los mercados financieros, que resaltaba la desconfianza sobre las soluciones que han ido adoptando los principales dirigentes internacionales y la división de posiciones de los políticos en Europa. La reacia reacción de Alemania de ayudar de forma indiscriminada a los países que más lo necesiten en Europa, ha retrasado considerablemente la toma de decisiones consensuadas. En octubre, se consiguió dar un paso con la flexibilización del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, confirmándose como principal objetivo la recapitalización del sector bancario europeo aunque con condiciones y exigencias para las entidades, debiendo cumplir el año que viene con unos niveles determinados sus ratios de solvencia. Paralelamente, la acción coordinada para inyectar liquidez por parte del BCE, la Fed y otras autoridades monetarias como Reino Unido, Japón o Suiza se convirtió en otro catalizador para los mercados financieros, que han mostrado una desestabilización notoria durante buena parte del año.

El empeoramiento de la situación en Europa en los últimos meses del año, conllevó además una mayor predisposición por parte de Merkel para dar soluciones a la crisis pese a tener que incrementar el esfuerzo de su país para mantener la unidad de Europa, hasta el punto de empezar a hablarse en las últimas semanas del año de la necesidad de refundar la Zona Euro con una reforma integral de la UE con una política fiscal que tenderá a integrarse, a la vez que se exige un mayor control sobre los déficits de los países y sanciones más duras en el caso de incumplimiento. Este pre-acuerdo franco-alemán anunciado en la cumbre de diciembre, ayudó a estabilizar a los mercados financieros y a mejorar discretamente el sentimiento de los inversores, aportando también su granito de arena la mayor predisposición por parte de los nuevos gobiernos en Europa para cumplir incondicionalmente con las exigencias de la eurozona para continuar formando parte de ésta. Sin embargo, el pacto fue catalogado como un paso muy importante para abordar el problema actual pero a largo plazo, confirmándose incluso con las últimas palabras de Merkel, en las que pedía paciencia para que se tomen las decisiones adecuadas y Europa salga así reforzada de la crisis. Aún así, Reino Unido se desmarcó de las medidas propuestas, aunque sin tener una repercusión decisiva.

Con todo, la estabilización de los mercados financieros pudo confirmarse de forma discreta en las últimas sesiones de noviembre y a lo largo del mes de diciembre gracias al pacto acordado para refundar Europa y formar unas bases sólidas para que pueda salir reforzada de esta crisis pero, reflejando los mercados una mayor preocupación por la falta de medidas a corto plazo que reduzcan definitivamente la volatilidad y los movimientos inesperadamente bruscos. Es cierto que el G20 se comprometió a dar respuestas coordinadas y fuertes para estabilizar a los mercados a la vez que EEUU mostraba su apoyo a Europa con mensajes positivos sobre su capacidad para salir de esta crisis. Sin embargo, una inyección de confianza notoria la ha podido dar recientemente el nuevo presidente del BCE, Draghi, al anunciar nuevas medidas para inyectar liquidez a la banca en los próximos tres años, aunque confirmando que no habrá compras indefinidas de deuda soberana de los países con problemas. Aún así, el mensaje general fue bien recibido, mostrándose una menor rigidez en las medidas del BCE para buscar soluciones a corto plazo a la crisis de crédito actual. La mayor flexibilización del presidente del BCE se confirmó además en la rebaja del precio del dinero en Europa en su primera reunión, después de que Trichet mostrara a lo largo de su mandato una menor predisposición a bajar los tipos de interés teniendo como objetivo principal el control de precios.

Las agencias de rating tuvieron un papel decisivo a lo largo del ejercicio en los mercados financieros, sobre todo, por la presión ejercida sobre las entidades bancarias europeas pero también sobre los propios gobiernos internacionales. La rebaja de rating de EE.UU. fue la principal prueba de ello, aunque la tendencia a rebajar los ratings de los principales países en Europa y a sus entidades financieras fue generalizada, convirtiéndose en un lastre para las bolsas. Recientemente, nuevas amenazas por parte de estas agencias a los respectivos países y entidades siguen generando prudencia y escepticismo entre los inversores.

Este contexto produjo importantes vaivenes en el precio del crudo, materias primas y divisas. Concretamente, el precio del Brent mostró una tendencia al alza, con un rápido repunte en los primeros meses del año por el agravamiento de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el desastre nuclear de Japón, y una desaceleración continuada del mismo a partir de mayo delante unas perspectivas de crecimiento económico global más débiles de lo esperado. Por su lado, el eurodólar mostró importantes movimientos aunque terminando el año sin cambios destacables. Mientras en la primera parte del año la moneda única se veía beneficiada por las diferentes políticas monetarias llevadas a cabo en Europa y EEUU, convirtiéndose en un estímulo la subida de tipos en Europa anunciada por Trichet mientras Bernanke mantenía invariable el precio del dinero al otro lado del Atlántico, la desconfianza generalizada entre los inversores por la desestabilización de la economía europea propició una rápida caída del eurodólar hasta las inmediaciones del nivel psicológico de los 1.30. De este modo, el dólar se convirtió en valor refugio, uniéndose al oro que continuó mostrando una tendencia al alza por la mayor aversión al riesgo extendida entre los inversores y la búsqueda de activos con carácter defensivo.

A nivel empresarial, las publicaciones quedaron en un segundo plano debido a la dimensión que tomó la crisis de deuda en Europa y el miedo a la repercusión que acabe teniendo en el conjunto económico global. Aún así, se pudo confirmar una mejora generalizada de los resultados empresariales debido a la reorganización empresarial pero, sobre todo, al esfuerzo de internacionalización realizado por las principales compañías. Por su lado, el sector financiero fue el más penalizado viéndose notoriamente afectado por la crisis de deuda en Europa debido a la tenencia de bonos de los diferentes países europeos con una mayor dificultad de valorar y el exceso de endeudamiento actual. Aún así, el proceso de reestructuración del sector bancario se ha ido intensificando a lo largo del año, convirtiéndose en el principal catalizador para el mismo.

Por lo tanto, aunque los avances pudieron generalizarse en los primeros meses del año en las bolsas fruto de unas expectativas de recuperación económica global sostenible, el sentimiento de desconfianza y nerviosismo no tardó en extenderse debido a la desestabilización de la economía europea a raíz de la agudización de la crisis de deuda, disparándose las primas de riesgo de los respectivos países hasta niveles históricos. Paralelamente, las dudas se intensificaban por la evidencia de una repercusión más negativa de lo esperado sobre la economía global, generalizándose unas perspectivas de crecimiento económico internacional más débiles de lo esperado. Aún así, el preacuerdo en las últimas semanas del año para refundar Europa y sentar unas bases más sólidas para reforzar el conjunto de la zona, ayudaron a estabilizar discretamente a los mercados, que intentan ahora consolidar los actuales niveles.

Sugerencias:

  • Para hacer trading con el Brent con entrega en marzo en la plataforma de Agenbolsa, usar el ticker (LCOH2)
  • Para hacer trading con el euro y el dólar en la plataforma de Agenbolsa, usar el ticker (EURUSD)
  • Para hacer trading con el Ibex 35 en la plataforma de Agenbolsa, usar el ticker (IBEX35.I)
  • Para hacer trading con el EuroStoxx en la plataforma de Agenbolsa, usar el ticker (STOXX50E.I)
  • Para hacer trading con el DAX en la plataforma de Agenbolsa, usar el ticker (DAX.I)

Descargar aquí la plataforma de Agenbolsa para ejecutar ideas de trading.

www.agenbolsa.com

Aviso legal: El contenido de este artículo está protegido por copyright, y no puede ser usado ni redistribuido sin previo consentimiento escrito. Para solicitarlo, envía un correo electrónico a info@saladeinversion.es.

Bookmark and Share
Vistas:   ◊  Más posts de Paula Hausmann, Gestora, Agenbolsa
publicidad
Abra Una Cuenta De Trading
Sala de Inversion América

Vídeos

Invertir en oro con visión y nervios de acero

ABRIR UNA CUENTA DE DIVISAS

Saxo Bank ha estado enfocado en desarrollar las mejores herramientas y servicios especializados de inversión para España y América Latina. Empieza a operar hoy mismo y aprovecha todas las oportunidades de los mercados financieros. Más >>

LinkedIn European Business Awards 2010
Quizás también te interese
X