La historia que casi todos los mercados están tratando de vendernos en el momento actual es que la situación puede que sea espantosa, pero que al menos es estable y que pronto todo va a mejorar. Si esto fuera una ruleta, todas las fichas estarían ahora en los números de la recuperación. La desilusión podría ser extrema si en los próximos meses no se cumplen estas expectativas.
Por el momento hoy hemos conocido que los pedidos de bienes duraderos aumentaron un 4,9% en julio, el mayor incremento en dos años gracias, fundamentalmente, a los encargos de la industria aeronáutica. La primera lectura ha sido muy positiva, aunque los datos empeoran si las cifras se leen sin contar los transportes. Pese a la fortaleza de los datos aun estamos un 19,7% por debajo del mismo mes del año pasado (sin contar las órdenes de defensa). Hay mucha leña que cortar si Estados Unidos quiere situar su economía en los niveles de hace un año. Nosotros, como otros expertos, también creemos que la recesión en la que nos encontramos va a tener forma de W.
En cuanto al efecto de todos estos datos en las divisas seguimos pensando que el EURUSD necesita superar el nivel de 1,4250 con decisión.