La apreciación del dólar tiene su impacto en el precio del oro y justamente, luego de alcanzar su máximo a principios de diciembre, el precio del metal comenzó a ceder. Sin embargo, un incremento en la tasa de referencia afectaría por otro frente al precio del metal. El hecho que ésta se incremente genera una menor probabilidad de inflación en el futuro, o al menos, un mayor control de la volatilidad en el nivel de precios genera un menor apetito por parte de los inversores de buscar un refugio en activos como es el oro.
Además, una mayor aversión al riesgo, ante un contexto menos favorable de la economía lleva a una mayor inversión en ETFs de oro como así también un incremento en las reservas de los Bancos Centrales, que por medio de la adquisición del metal diversifican sus carteras.
Estamos viendo signos de desinversión por parte de ahorristas institucionales particularmente en el ETF del oro (GLD). En el mes de noviembre, estos inversores redujeron sus tenencias del GLD desde 42% a 39% al vender 25 toneladas de Oro. De todas formas, el hecho que los ahorristas no institucionales fuesen compradores netos de ETFs de oro generó que en el total se compraran 26 toneladas, incrementándose un 2,4% respecto al mes anterior. Esta toma de ganancias por parte de los inversores institucionales se dio frente a un Oro que alcanzó niveles máximos durante dicho mes.
Si comparamos la evolución que mostró el precio de la onza de Oro en términos dólares y en términos del índice DXY (canasta de divisas por dólar), se observa que la depreciación de la moneda norteamericana tuvo un efecto extra sobre el precio del oro, más allá del rally en sí experimentado por el metal. En la siguiente página mostramos la evolución del índice DXY/onza vs. USD/onza, base 100.
Indice de Variación Porcentual: DXY/onza contra USD/onza (base=100)

De esta forma, dos factores serán los que determinarán la tendencia que mostrará el oro en los próximos meses:
• La evolución del dólar: En caso que la divisa norteamericana comience a fortalecerse, podríamos ver una caída en el valor nominal del dólar. Esto podría estar causado por un incremento en las tasas de referencias ante un escenario más favorable de la economía. De esta manera, un ajuste en la política monetaria de la Fed podría llevar a una caída en el precio del oro.
Por otra parte, dicha decisión generaría expectativas de una menor volatilidad en el nivel de precios en el futuro ya que la Reserva Federal tendría mayor flexibilidad para modificar la tasa de interés, lo que generaría un menor deseo por parte de los inversores de protegerse de la inflación por medio de la compra de onzas de oro o sus vehículos de inversión.
• La acumulación de oro por parte de los Bancos Centrales y la inversión en ETFs: Un menor apetito por el riesgo genera una mayor demanda de oro. Sin embargo, ante un futuro menos incierto, los inversores y las instituciones podrían dejar de intervenir en la composición de sus reservas, que, junto con una mayor fortaleza del dólar, podría generar una mayor participación de dicha divisa en la cartera de éstos.
Pero esto nos lleva a enfocarnos nuevamente en la tendencia que pueda tomar el dólar en los próximos meses, y la evolución de la economía en el corto plazo. La primera variable depende, entre otros factores, de las políticas llevadas a cabo por la Fed, que a su vez depende de la segunda variable, cómo se comporte la economía de los EE.UU. de ahora en adelante.
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