Contrariamente a lo que se podía esperar, tras las fuertes caídas en el precio de algunos grandos en 2008, en el 2009 no se vieron grandes recuperaciones para este mercado. Si repasamos los rendimientos logrados, nos encontramos con una ganancia del 7% para la soja y una ganancia del 2% para el maíz, en tanto que para el trigo la pérdida del 2008 se agudizó durante el año 2009 en un 11%.
Al analizar este comportamiento y visualizar los gráficos se ve claramente que 2009 fue un año de tendencia lateral. Es decir, mostraría un comportamiento en el que los precios extremos conseguidos (máximos y mínimos) se encierran en una franja operativa a lo largo de un período determinado en el que no se logra identificar una tendencia predominante.
Este tipo de movimiento se produce cuando un mercado sufrió un movimiento de fuertes caídas o bien, como ha sucedido en este caso, un movimiento de fuertes avances. Las tendencias laterales resultan siempre tediosas para los participantes del mercado, ya que el hecho que los precios no encuentren tendencia definida no les permite lograr un posicionamiento claro. Sin embargo, desde el punto de vista del análisis técnico, se definen dos mensajes claros que, incluso, pueden ser altamente aprovechables desde el punto de vista operativo. Por un lado, debemos saber que en tanto los precios no logren romper la zona de consolidación, deberemos asumir que estos se mantienen inmersos en el proceso de indefinición. Por lo tanto, el único modelo operativo conveniente es el trading y el posicionamiento a corto plazo.
Por otro lado, sabemos que la lateralización antecede un movimiento de tendencia fuerte para el mercado, por lo que deberemos estar atentos ante el detonante de definición ya que en esas instancias sí se presentará una oportunidad de posicionamiento más estructural que nos permita alcanzar rendimientos mucho más atractivos. Bajo las bases de estos dos mensajes trataremos de identificar cual puede ser la tendencia posible del precios de estas materias primas durante el presente año 2010.
En primera lugar, deberemos mencionar que tanto la soja, como el maíz y el trigo se muestran aún inmersos dentro del proceso de consolidación y, por lo tanto, mientras no se logre la ruptura de dichas franjas laterales, lo recomendable será mantener la cautela sabiendo que el posicionamiento a corto plazo es lo más conveniente.
Si nos detenemos en el análisis de soja, identificamos claramente la zona de 1050-1100 centavos como una resistencia importante que ha venido actuando como área de contención a los avances de la oleaginosa. Mientras no se supere esta zona los precios permanecerán vulnerables y, por lo tanto, el recorte de inicio de año podría aún profundizarse en el corto plazo con la intención de llevar los precios de regreso hacia la zona de 950-930 centavos. Recién con dicho accionar y mientras los precios se sostengan por encima de esos soportes, podremos especular con nuevas inflexiones alcistas para la soja que entonces sí sean capaces de atacar con mayor decisión la franja de 1100 centavos, con oportunidades, incluso, de superarla. Así podría liberarse un movimiento de subida más importante y contundente hacia los próximos meses, que podría llevar los precios, al menos, de vuelta hacia los 1250-1300 centavos/bushell.
(Pinchar gráfico de la soja para ampliar)

Por el lado del maíz, la zona de máximo a la que se enfrenta actualmente, en torno a 420-440 centavos se considerada la principal resistencia. Mientras esta zona se supere habrá que saber que el cereal podría recortar ganancias desde esta zona para buscar una vuelta a la zona de 360-340 centavos en las próximas semanas. Cuando se materialice esta caída creemos que los precios del cereal podrían tomar de nuevo la senda alcista, ya si con la consistencia suficiente como para llevar los precios en los próximos meses por encima de la zona de 440 centavos. El objetivo sería buscar objetivos alcistas bastante más ambiciosos, en torno a los 500 y potencialmente los 530-540 centavos/bushell.
(Pinchar para ampliar el gráfico del maíz)

Finalmente, al analizar el gráfico del trigo, se aprecia más claramente un movimiento de recuperación que bien podría extenderse en el corto plazo hacia los 600-630 centavos. Sin embargo, será necesario más tarde una ruptura alcista de esos niveles para que pueda confirmarse un movimiento de avance aún más ambicioso a lo largo del presente año. Es importante en este sentido remarcar que el trigo ha sido el cereal el más castigado de los en los últimos dos años, por lo que resulta probable que en términos de rendimiento veamos avances más importantes para el trigo en relación a los cultivos estivales como soja y maíz.
(Pinchar para ampliar el gráfico del trigo)

De acuerdo al comportamiento de los precios en las últimas semanas resulta posible veamos en este inicio de año alguna toma de ganancia parcial en soja y maíz. Sin embargo, de materializarse dichos movimientos se considerarían temporales e incluso creemos que otorgarán una oportunidad más importante de posicionamiento por parte de inversores a la espera que hacia los próximos meses se logre un movimiento de avance más contundente que finalmente rompa la franja de consolidación del último año.
En tanto para el trigo, claramente se muestra como una materia prima rezagada. Por este motivo, es posible que en el transcurso del presente año veamos un movimiento de avance y recuperación más importante. La zona de 600-630 centavos que propusiéramos más arriba se muestra como una resistencia importante que una vez superada estará liberando un camino alcista hacia objetivos más ambiciosos hacia adelante. En este sentido, operativamente creemos que el trigo se muestra como una alternativa de inversión a tener presente en este año que se inicia.
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