Negociar con acciones y CFDs supone un riesgo. Los inversores lo aceptan todos los días cuando colocan una parte de su capital con la esperanza de obtener un retorno. A veces ganan y otras veces pierden. Sin embargo, cuanto mejor comprenda las circunstancias que pueden afectarlo a la hora de invertir en este tipo de activos, mejor podrá protegerse de ellos.
Los operadores se enfrentan a muchas formas variables cuando valoran y realizan sus operaciones. Por ejemplo, quien compra una acción de Wal-Mart, tiene que preocuparse no sólo de los resultados de Wal-Mart como compañía, sino también del estado general de la economía mundial. Otro de sus motivos de preocupación será la evolución del mercado de valores de Estados Unidos, así como si el dólar se fortalece o debilita.
Los inversores en CFDs acogen con agrado los diversos riesgos a los que se enfrentan en el mercado, ya que pueden ganar dinero con facilidad si el precio de un título fluctúa al alza o la baja. Cuando estos son leves y el rendimiento de las compañías es satisfactorio, pueden obtener un beneficio a medida que estos suben y cuando son elevados y la performance de la empresa es pobre, pueden lograr ganancias a medida que la cotización cae.
Un tipo de riesgo: el sistemático
Es el riesgo al que se enfrentan los inversores al operar dentro de un sistema y, lamentablemente, no hay forma de protegerse de él. Si desea participar en los mercados, tiene que tener la intención de aceptar lo que supone formar parte de él. Normalmente, el riesgo muestra su peor cara en forma de crisis, como el denominado "Lunes Negro" de 1987 o la Crisis Financiera Asiática de 1997.
Con frecuencia, para referirse al riesgo sistemático, los inversores utilizan la expresión “cuando la marea sube, todos los barcos flotan”. Es decir: si crece y el mercado de valores en su conjunto cotiza al alza, poco habrá que preocuparse por él. Sin embargo, si baja y Bolsa cae, entonces habrá que proteger sus operaciones.
El riesgo no-sistemático
Se trata de otro tipo de riesgo al que se enfrentan los inversores cuando negocian con una acción o CFD concreto, ya que su destino se une al de esa compañía. Si ha adquirido un título y el rendimiento de la empresa es favorable, su operación será, en consecuencia rentable.
Como son muchos los factores que repercuten en la performance de una firma, al invertir en ella, se enfrenta al riesgo de que de uno de esos tantos factores pueda afectar una inversión en cualquier momento. Entre los más importantes destacan las ganancias bajas de modo no esperado, los procesos judiciales, los escándalos, la obsolescencia tecnológica y las huelgas de trabajadores. Cualquiera de estos motivos, junto con otros, podría provocar que el valor de las acciones de una compañía cayera en picada. Pero siempre se puede prevenir: es un mal que se puede combatir con la diversificación de sus inversiones en un amplio espectro de compañías, sectores y mercados, y cubriendo a su vez sus posiciones para proteger los beneficios que pudiera tener y evitar, así, futuras pérdidas.
Otro tipo de riesgo: el de crédito y de incumplimiento en el pago
Es al que se enfrentan los inversores cuando una compañía de la que han comprado acciones o CFD no cumple con la obligación de pago de las obligaciones contraídas, o cuando el mercado considera que está expuesta al riesgo de crédito. Si bien es algo que no ocurre muy a menudo, a veces las empresas pueden declararse insolventes y dejar sus deudas impagadas con bancos o con los titulares de bonos.
Esto puede ser el resultado de un entorno crediticio en restricción, de un fraude corporativo o de otras cuestiones que repercutan en su rendimiento.
Mientras que los propietarios de acciones y de CFDs pueden no verse afectados de forma directa por cuestiones de devolución de préstamos, sí les puede llegar a repercutir de manera indirecta puesto que otros inversores saben que tiene problemas serios cuando no puede hacer frente a sus deudas y comienza a reducir el valor de sus acciones.
Riesgo derivado del tipo de cambio
Es al que se enfrentan los inversores al comprar y mantener inversiones en una divisa distinta a la de su país de origen. Los precios de las monedas fluctúan al alza y a la baja, al igual que las acciones. Si en la que están operando gana valor respecto a la del país de origen del inversor, la operación valdrá la pena y viceversa. Estos pueden contrarrestar las ganancias que pudiera haber generado por su cuenta el título.
Imagine un inversor británico que adquiere una acción de Estados Unidos por 30 dólares cuando el tipo de cambio entre la libra esterlina y el dólar estadounidense es de 1,50; esto significaría que 1 libra equivale al cambio de 1,50 dólares.
En este caso, deberá pagar 20 libras por la acción de 30 dólares (30 / 1,5 = 20). Si el título incrementa su valor desde de 30 a 36, tendrá un crecimiento del 20%. Pero, al mismo tiempo, el tipo de cambio pasa de 1,50 a 2. Entonces, si desea canjear la acción y convertirla a la moneda británica, obtendría 18 libras (36/ 2 = 18). En este ejemplo, aún cuando la acción se haya incrementado en un 20%, el inversor ha perdido finalmente 2 libras en la transacción, debido al riesgo del tipo de cambio.
Otro riesgo más: el derivado del tipo de interés
Los bancos centrales como la Reserva Federal, el Bank of England y el Banco Central Europeo tienen un impacto en las economías globales y locales, al hacer públicas sus decisiones en materia de tipos de interés. Por lo general, cuando incrementan las tasas, las compañías tienen una mayor dificultad para obtener créditos con los que crecer y expandirse. Esto repercute en sus perspectivas de crecimiento y se traduce en el precio de sus acciones. Lo mismo sucede a la inversa.
Riesgo vinculado al entorno político
Este tipo de riesgo está vinculado a la coyuntura política del país en el que la compañía desempeña su actividad, ya que puede influir en sus intereses de crecimiento y expansión. Este puede adoptar la forma de nacionalización de una firma por parte de un gobierno, como de una reforma tributaria que incrementa la carga y tipos tributarios corporativos. En ambos casos, de darse estos dos supuestos, recortarán el margen de beneficios de las empresas, algo que se verá reflejado en el precio de sus acciones.
Sugerencias:
- Para hacer trading con las acciones o CFDs de Wal-Mart en la plataforma demo, usar el ticker (WMT:xnys)
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