Inversión en el mercado de futuros: los primeros pasos

Bookmark and Share

George Soros, uno de los inversores de mayor reconocimiento a escala mundial, ha construido su fortuna negociando con futuros, un mercado variado y emocionante que le permitirá operar con contratos desde maíz y trigo hasta tipos de interés e índices bursátiles. Si usted opta por entrar en este tipo de negociaciones, no estará sujeto a un único sector de la economía global o a periodos de solidez económica. Y podrá ganar dinero no sólo cuando los precios suben; también cuando bajen.

Un contrato de futuros es un contrato entre un comprador y un vendedor en virtud del cual el segundo acepta entregar una materia prima/instrumento subyacente al primero en una fecha específica a un precio específico.

Si está habituado a negociar con valores emitidos por compañías que determinan el número de acciones disponibles, puede resultarle raro, al menos al principio. Los contratos de futuros son ligeramente diferentes a la renta variable, ya que mientras el número de títulos del que puede disponerse es limitado, la cantidad de contratos de futuros que puede comprar es infinita siempre que haya dos que tengan ganas de operarlos.

Futuros y CFDs

Los futuros son similares a los CFDs, es decir, a los contratos por la diferencia: cada uno tiene su origen en la unión de comprador y vendedor para crearlo. Los mercados de futuros rastrean todos los contratos que se crean y clasifican el resultado como “volumen”. Este dice cuántos se han creado para cada materia prima disponible durante cada período de negociación. Veamos un ejemplo: si observa el del crudo para octubre de 2010 y ve un volumen de 90.000, sabrá que se han creado esa cantidad para el que vence en esa fecha.

El volumen es algo que puede proporcionarle mucha información sobre qué está pasando con un contrato y sobre cuánta gente lo opera. Sin embargo, no le ofrece una imagen global, ya que esto no siempre tiene su origen en operadores que abren nuevas negociaciones. Una parte se genera por quienes están inmersos en una transacción y tienen voluntad de salir. Estos últimos tienen que crear un nuevo contrato con vistas a compensar la posición anterior.

Por ejemplo, imagine que son cuatro los participantes de este escenario: Comprador A, Vendedor A, Comprador B y Vendedor B. El Comprador A desea adquirir 10 contratos de futuros de petróleo para octubre de 2010, y entonces necesita encontrar a alguien que quiera venderlos. El Vendedor A quiere hacerlo y entrar en la negociación. Ambos se ponen de acuerdo y los crean para que exista una correspondencia entre ambos. Llegado un momento, el Comprador A tiene voluntad de salir de esta negociación porque ya ha obtenido un beneficio considerable. Entonces, no se dirige al Vendedor A y le comenta que quiere hacerlo, porque resultaría tedioso y complicado y puede que no quiera recomprarlos. Para salir, el Comprador A tiene que crear nuevos contratos que compensen los actuales. Puesto que los adquirió para entrar en la negociación, ahora debe venderlos. Dicho de otra manera, se ve obligado a convertirse en el Vendedor B, quien desea deshacerse de 10 contratos de futuros de crudo para octubre de 2010, para lo que necesita -a su vez- encontrar a alguien que quiera comprárselos. Y así ocurre, ya que el Comprador B desea hacerlo. Se ponen de acuerdo y los crean para que exista una correspondencia entre ambos.

En este punto, el Comprador A puede compensar sus contratos consigo mismo por equivalencia, y salir completamente de la negociación. Esto le permite que el Vendedor A y el Comprador B coincidan en una negociación activa. En la primera operación, crearon 10 nuevos contratos. En la segunda, otros 10 más. Con todo ello, el volumen se habría duplicado, y en consecuencia el volumen total sería de 20.

No obstante, decíamos unas líneas más arriba que el volumen no narra la historia completa, ya que el Comprador A ha compensado sus posiciones y, por lo tanto, sólo quedan 10 contratos en juego. El “interés abierto” designa el número de contratos vivos existentes, e informa la cantidad que se han creado y que aún no han sido liquidados o compensados.

En su faceta de operador de futuros, desea saber no sólo cuántos nuevos hay sino, también, la cantidad que siguen existiendo. Un volumen y un interés abierto elevado son muestras de buena liquidez en el mercado. En esta situación, debería resultarle muy sencillo entrar y salir con rapidez de sus propias negociaciones a un buen precio, y viceversa.

Otra parte importante de los contratos de futuros es que cotizan a dos precios: comprador y vendedor. El primero es aquel al que se los pueden vender y el otro es al que se los puede comprar. El comprador siempre es inferior al vendedor, y la distancia entre ambos se denomina margen o spread. Otro dato importante para operar con futuros: cuando un contrato tiene un volumen bajo, esta brecha será bastante amplia y viceversa. En su faceta de operador de futuros, entonces, usted deseará que sea lo más chica posible.

Descargar aquíla plataforma demo para ejecutar ideas de trading.

www.saxobank.es

Click Here
Bookmark and Share
Vistas:   ◊  Más posts de Sala de Inversión América
publicidad
Abra Una Cuenta De Trading
Sala de Inversion América

Vídeos

Análisis del dólar neozelandés - Andrés Cardenal, Sala de Inversión América

ABRIR UNA CUENTA DE DIVISAS

Saxo Bank ha estado enfocado en desarrollar las mejores herramientas y servicios especializados de inversión para España y América Latina. Empieza a operar hoy mismo y aprovecha todas las oportunidades de los mercados financieros. Más >>

LinkedIn European Business Awards 2010
Quizás también te interese
X