Los datos fundamentales producen movimientos importantes en los cruces de divisas. La clave para obtener beneficios en este mercado es entender por qué ocurre todo. En última instancia, son los inversores los que hacen que su precio se modifique al comprar y vender, pero siempre lo hacen por alguna razón. Seguramente habrán notado que algo sucede a nivel de la economía global, y ese algo les hace pensar que una moneda se va a fortalecer o debilitar. Dicho de otra manera, observan los análisis fundamentales y toman decisiones basándose en ellos.
Esta información hace que los cruces de divisas se muevan. Si los datos económicos de los EE.UU. mejoran, probablemente el dólar cotizará al alza porque los inversores lo querrán comprar. En cambio, si bajan las cifras macroeconómicas del país, es probable que el billete verde se devalúe porque tratarán de quitarse dólares de encima.
No todos los datos son importantes
La globalización trajo consigo millones de datos a diario. La mayor parte del éxito como inversor en divisas radica en aprender a ignorar la mayor parte de las noticias y la información que llega cada día, y centrarse sólo en la relevante. Por ejemplo, las cifras de desempleo en Irlanda no son tan trascendentes como las de los EE.UU. A pesar de que las primeras son fundamentales en el ámbito local, las otras tienen un impacto mucho mayor en la economía global, por lo que los inversores observan estos resultados con mucha más atención.
En última instancia, los grandes inversores institucionales son los que mueven el mercado de divisas. Por eso conviene fijarse en los datos donde ellos ponen sus ojos. Así podremos predecir con mayor exactitud los movimientos que realizarán y aprovecharlos en nuestro favor.
Los indicadores económicos más importantes se pueden dividir en tres grupos: tipos de interés, fortaleza económica y flujos comerciales y de capital.
Tipos de interés
Es el indicador por el que se rige el mercado de divisas. Las monedas que representan a economías con tipos de interés altos tienden a ser más fuertes que las de tipos bajos. Los inversores siempre buscan las opciones más rentables para sus operaciones, y los países con tasas más altas suelen ofrecer los mayores rendimientos para sus negocios.
Por ejemplo, se puede recibir un 6% por colocar su dinero en el Reino Unido, pero sólo un 2% en Suiza. Lo normal entonces será que escojamos Londres como destino. ¿Cómo afecta al valor de la libra? Al aumentar el número de inversores en el Reino Unido, se incrementa la demanda de su moneda, al igual que su valor. Lo contrario ocurre cuando disminuye el número de operadores.
Los inversores de divisas siempre observan de cerca a los bancos centrales, las entidades que fijan los tipos de interés, para prever si subirán o bajarán los tipos o si, por el contrario, permanecerán sin cambios en el futuro.
Los bancos centrales más importantes son: La Reserva Federal de los Estados Unidos (FED), el Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Inglaterra (BOE), el Banco de Japón (BJ) el Banco Nacional Suizo (BNS), el Banco de Canadá (BOC), el Banco de la Reserva de Australia (RBA), y el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda (RBNZ).
La inflación y los tipos de interés
Además de observar los movimientos de los bancos centrales, los inversores de divisas se fijan en los datos económicos que siguen estas entidades. Uno de los indicadores más importantes es la inflación. Un nivel moderado se acepta generalmente como una consecuencia natural del crecimiento de un país. Sin embargo, una inflación muy elevada es capaz de dañar la economía. Por eso, los bancos centrales suelen vigilarla con atención. Cuando observan que la inflación aumenta a niveles preocupantes hacen todo lo posible para frenar la subida. Una herramienta que suelen usar son los tipos de interés: combaten su crecimiento subiendo las tasas. Esto dificulta la obtención de crédito a empresas y particulares para comprar o fabricar artículos, frenando así el crecimiento del PIB y también el alza de los precios.
El inversor tendrá que fijarse en este indicador para tener una idea de las medidas que tomarán los bancos centrales. Si la inflación aumenta, probablemente se elevarán los tipos. Ése es un síntoma positivo para la divisa representativa de esa economía. También hay que prestar atención en otros indicadores vinculados con la inflación como el Índice de Precios al Consumo (IPC), que mide cuánto cuesta la cesta de la compra que suele adquirir una persona. Cuanto más dinero tenga que gastar en bienes y servicios de primera necesidad, menos dinero podrán usar en otros.
Finalmente, hay que observar el Índice de Precios del Productor (IPP), que muestra cuánto deben pagar los fabricantes por las materias primas que usan para desarrollar sus productos. Si éstos suben, lo más probable es que repercutan en los consumidores.
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