Eche un vistazo a los productos electrónicos, los juguetes y las prendas que ha comprado el año pasado. Seguramente se fabricaron en países diferentes al suyo. Es la eclosión del comercio global. Ya es posible, prácticamente para todo el mundo, comer plátanos de Sudamérica en platos europeos ante un televisor fabricado en China.
El flujo comercial entre economías afecta al valor de las divisas. Siempre que cambian de manos bienes o servicios, también tiene que hacerlo una cantidad de dinero. Los importadores europeos tienen que hacerlo para adquirir bienes de exportadores japoneses, al igual que los importadores japoneses deban cambiar su divisa para hacerse de artículos de exportadores europeos.
Siempre que lo hacen los importadores, se ve afectada la oferta y la demanda de las monedas de las ambas economías correspondientes, por lo que influyen en su precio. En la gráfica se representa la demanda con la línea que cae de izquierda a derecha, y la oferta con la que sube de izquierda a derecha. El punto en el que ambas se cruzan es el precio que se aceptará pagar en el mercado por la divisa.

Hay que observar cómo pueden afectar al valor de la divisa la demanda creciente de la divisa del exportador y la oferta en aumento del importador. Asimismo, puede controlar los efectos en el flujo comercial de las monedas con las que está negociando observando el indicador económico fundamental comercial probablemente más importante: la balanza comercial.
Efecto de una demanda creciente de los importadores al valor de una divisa
Ésta incrementa su valor. En la gráfica se puede ver cómo a medida que aumenta la demanda, su curva se va ampliando hacia la derecha del gráfico y el punto en el que cruza la de la oferta también va subiendo. Esto muestra que la demanda creciente de una divisa aumenta su valor.

La demanda de divisa de un exportador sube a medida que los importadores de una economía compran bienes y servicios a los de otras. Por ejemplo, cuando los estadounidenses adquieren bienes de Japón, deben comprarlos en yenes. Eso incrementa su demanda y, por lo tanto, su valor.
Efecto de una oferta creciente de los importadores al valor de la divisa
Ésta disminuye su valor. En la gráfica se puede ver cómo a medida que aumenta la oferta, su curva se va extendiendo a la derecha y el punto en el que cruza la de la oferta también va bajando. Nos muestra que la oferta creciente de una divisa disminuye su valor.

La oferta de la divisa de un importador aumenta a medida que compran bienes y servicios de exportadores de otra economía. Por ejemplo, cuando un estadounidense se hace con productos de Japón, deben adquirirlos en yenes. Para obtenerlos deben vender dólares estadounidenses. Esto aumenta la oferta del billete verde y reduce su valor.
La balanza comercial
Es una medida de la diferencia existente entre las importaciones y las exportaciones de bienes tangibles y servicios. Los inversores en divisas la siguen con atención, al igual que los cambios en los datos de importación y exportación. La balanza comercial es un indicador fundamental de las tendencias de cambio de monedas. Si uno se fija aisladamente en ella, la medida de las importaciones y exportaciones son indicadores importantes de la actividad económica general de una nación.
Siempre resulta interesante examinar la tasa de crecimiento de ambas por separado. Las tendencias de la importación reflejan la posición competitiva del país correspondiente, pero también la fortaleza de la economía extranjera y actividad económica doméstica.
Normalmente, un país con una balanza comercial deficitaria tendrá una divisa débil por la venta constante de su moneda. Sin embargo, esto se puede compensar con los flujos de inversión financiera durante períodos de tiempo prolongados.
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