Los contratos por diferencia (CFD) son similares a las acciones y a los índices, con el beneficio añadido que supone el apalancamiento. Mientras que las primeras son certificados reales que prueban la propiedad de una compañía, estos instrumentos son meros contratos entre dos partes que designan la cantidad de dinero que ganará, o poseerá, en función del movimiento que adopte el precio del papel o el índice de cotización que subyace.
Mientras que el número de acciones disponibles por empresa es limitado, esa restricción para los CFDs no existe porque las compañías no los emiten ni tampoco determinan cuántos están disponibles sino que son los inversores quienes lo hacen.
Su cantidad será ilimitada siempre que existan interesados en comprar o venderlos y operadores u otros con intención de situarse al otro lado de la negociación. Estos instrumentos, al igual que los títulos, son como las personas y los globos aerostáticos. Una persona sola no puede volar. Un globo aerostático puede volar por sí mismo. Cuando alguien se sube a uno, puede volar. Cuando más alto lo hace, quien está dentro también lo sigue y viceversa.
Estos instrumentos funcionan del mismo modo. Un CFD no puede oscilar al alza o a la baja en precio por sí solo y una acción puede fluctuar en forma independiente. Pero cuando se lo vincula con un título puede registrar un movimiento siguiendo su comportamiento tanto ascendente como descendente.
Cada CFD cuenta con una acción o índice subyacente y específicos en el que se basa. El siguiente cuadro ilustra el comportamiento que seguirá en función de que decida comprar o venderlo el marco de la negociación y de la fluctuación del precio del activo que subyace.

Los valores de los CFD fluctúan a medida que el precio del activo subyacente oscila al alza y a la baja. Su trabajo consiste en determinar la dirección en la que se moverá y así posicionar con fundamento su inversión.
El apalancamiento
Los CFD ofrecen un beneficio añadido denominado apalancamiento. Esta es su principal característica que sorprende en gran parte a los inversores particulares ya que permite convertir una pequeña parcela de poder en algo mucho mayor a través del uso de un instrumento.
Imagine que le piden que mueva una enorme roca desde el lugar en el que ahora está. Podría tratar de empujar y moverla con las manos pero la tarea sería mucho más sencilla si pudiera utilizar una barra para que haga palanca.
Cuando se negocia con CFD el principio es el mismo. Puede ganar dinero invirtiendo sólo su propio efectivo pero, también, si puede aplicar la herramienta denominada apalancamiento financiero tomándolo prestado de su operador.
Puede hacer palanca, o incrementar el poder de inversión de sus cuentas CFD utilizando el 10% de su propio dinero para negociar y, seguidamente, pedirle el resto de su operador. El apalancamiento del que disfrutará se determinará en función del margen que deba destinar a cada negociación.
El margen
El mercado CFD es fascinante porque su operador quiere prestarle dinero para poder incrementar su potencial de generación de beneficios en todas sus negociaciones. No obstante, antes de que lo haga, deberá probar que dispone de una cantidad mínima para cubrir las pérdidas en las que pueda incurrir. El margen es el dinero que retira en concepto de depósito con vistas a probar que está en condiciones de cubrirlas.
Si adquiere un CFD de Exxon Mobil se le exigirá que retire el 10% del precio de la acción como margen. Esto significa que si vale 90 dólares, se le exigirá que retire el equivalente de 9 para probar que dispone de la capacidad necesaria para cubrir una pérdida del 10% (9 dólares) por si la operación toma un rumbo contrario al deseado.
Cada uno de estos instrumentos contempla requisitos diversos por cuanto a los márgenes que se refiere. Los que cubren acciones e índices que se negocian de forma activa tienen requisitos de márgenes inferiores porque los elevados niveles de liquidez facilitan una entrada y salida rápidas de la negociación.
Esto aporta a su operador una confianza añadida puesto que podrá liquidar sus posiciones sin incurrir en pérdidas no previstas. Los que cubren acciones e índices que no se negocian de forma activa tienen requisitos más elevados porque los bajos niveles de liquidez dificultan una entrada y salida rápidas.
A menudo, muchos inversores principiantes de CFD se confunden al creer que el dinero que retiran como margen se destina realmente a la compra de acciones o de índices. No es así. Se toma prestado el 100% del precio de compra del operador. El margen únicamente prueba al operador que se dispone de dinero para cubrir las pérdidas en las que se incurra.
Sugerencia:
* Para operar con acciones o CFDs de ExxonMobil en la plataforma demo, usar el ticker (XOM:xnys)
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