Hasta hace algunos años, el análisis técnico y el fundamental eran considerados elementos opuestos y antagónicos al momento de elegir herramientas para tomar decisiones de inversión. Sin embargo, cada vez son más los que se dan cuenta de que se trata de elementos complementarios capaces de añadir mucho valor a la toma de decisiones cuando son utilizados de manera conjunta.
El análisis técnico se basa en la información de precios de mercado, estudia la trayectoria en los precios de los activos para determinar si se encuentran en tendencia alcista o bajista, o en situación de sobrecompra o sobreventa que pueda ameritar un descanso en la tendencia establecida. Este enfoque no está pensando en por qué suben o caen los valores, sino en determinar qué está pasando con la cotización.
En cambio, el análisis fundamental pone su atención en observar lo que sucede con el valor de de un activo. En función de las ventas y ganancias de una empresa, se estima cuál debería ser un precio razonable para una acción, por citar un ejemplo. Aquí no es relevante la trayectoria pasada de su cotización, si no que son los factores económicos y financieros los que acaparan la atención del inversor.
Estas diferencias entre ambos enfoques llegaron a generar grandes polémicas en el pasado, en las que se discutía acerca de la superioridad o no de uno frente al otro. En particular, los ámbitos académicos como las universidades y algunos inversores de renombre como Warren Buffett han sido fuertemente críticos del análisis técnico en cuanto a su validez práctica como en su consistencia conceptual.
Por otro lado, entre la comunidad de operadores de corto plazo siempre se consideró al análisis fundamental como una especie de refinamiento inútil que no hace otra cosa que desperdiciar la atención del operador, que debería estar enfocada en el único factor relevante: los precios de los activos.
Pero los tiempos cambian y actualmente es muchísimo mayor la interacción entre ambos elementos para mejorar la calidad de la toma de decisiones. Cada uno tendrá sus preferencias en función de su experiencia, los plazos en los que opere y los conocimientos adquiridos pero, no hay dudas de que la combinación de estos enfoques genera mejores posibilidades al hacer un uso más completo de la información disponible.
Algunos ejemplos ayudan a entender cómo se combinan ambos para mejorar la calidad de las decisiones. Por ejemplo: un inversor está interesado en comprar acciones de Google porque piensa que están a precios muy convenientes, analiza los balances y las perspectivas de la empresa y llega a la conclusión de que se trata de una buena oportunidad para el largo plazo.
Bajo un enfoque fundamental “puro” las adquiere sin prestar mucha atención al gráfico de precios, y espera a que el mercado reconozca el valor de la compañía con el tiempo.
Sin embargo, resultaría mucho más conveniente para el inversor utilizar algunas herramientas del análisis técnico para elegir el mejor punto de entrada. ¿Porqué no tratar de comprar papeles que están subvaluadas en el momento en el que el mercado comienza a reconocer su valor?
Los que usan el análisis técnico también pueden encontrar muchas herramientas útiles en el fundamental para mejorar sus decisiones. Por ejemplo: un inversor que tiene en su cartera acciones de una compañía farmacéutica, decisión que ha tomado en función de factores puramente técnicos (el gráfico de precios).
Sin embargo, se encuentra con la información de que la empresa está enfrentando una serie de demandas como consecuencia de los efectos colaterales de su principal medicamento (un factor fundamental). En lugar de esperar a que los precios cambien de tendencia, sabe muy bien que es alta la probabilidad de una caída pronunciada en base a la nueva noticia, con lo cual bien puede liquidar su posición sin necesidad de esperar a que se confirme la caída.
De esta forma, queda en claro que si bien estas dos herramientas pueden utilizarse en forma separada para estudiar una posible operación, mejor sería complementarlas ya que le permitirá tener un mejor panorama de lo que está ocurriendo con el activo que usted ha seleccionado.
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