A continuación presentamos nuestras expectativas sobre las divisas G-10 a un horizonte de Uno, Tres y Doce meses. Nuestras expectativas, dada la coyuntura actual se señalan por casos base en cada cruce, pero también presentamos un caso alternativo para el corto plazo y los factores que podrían contribuir a cambiar dicho escenario.
Caso base: Nuestro escenario de caso base es que el repunte del apetito de riesgo puede encontrar cierta resistencia, ahora que nos adentramos en un territorio extremadamente estrechado, respecto del pasado reciente. No esperamos ningún movimiento inmediato en la aversión al riesgo, simplemente que algún tipo de reversión pueda estabilizarse pronto para digerir todo el movimiento que llevamos hasta la fecha. Esto cuadraría con un escenario en el que los mercados de renta variable y otros indicadores de riesgo se tomaran un respiro tras su fuerte repunte de principios de febrero, ya que el mercado ya ha asimilado una temporada de resultados muy buena. En el segundo semestre, podríamos comenzar a ser pesimistas de forma un poco más explícita.
Caso alternativo: Mantenemos el caso alternativo sin cambios desde hace un par de meses: es decir, que vemos una continuación del ya de por sí destacable repunte del apetito de riesgo que devuelve a los mercados de renta variable y a las materias primas a nuevos máximos del ciclo. Este escenario sería el más optimista para las divisas de materias primas de beta alto, así como para las divisas de los mercados emergentes, y es probable que el JPY fuera el peor parado, si los tipos de interés retoman su camino alcista. El USD marcaría buenos resultados si hay una respuesta de tipos de interés en EE.UU. para las reforzadas expectativas de una recuperación fuerte en el futuro (lo cual no es muy probable desde ahora hasta nuestro informe de mayo).
Tabla de previsiones sobre las divisas G-10 de Saxo Bank

USD
El índice del USD intentó una ruptura alcista durante el mes pasado, pero la persistente actitud pacificadora de la Reserva lo lastró, y el mercado persistentemente amante del riesgo que siempre busca un destino para su capital con más crecimiento y mayor potencial desde el punto de vista de los tipos de interés; por lo que las divisas G-3 no han contando en general con el apoyo de los inversores últimamente, por las mismas razones. El pesado índice EUR-USD también ha sufrido un retraso considerable a mediados de abril, después de que la situación griega obtuviera la estabilidad suficiente para que el EUR hiciera un intento general de recuperación. En el resto de mercados, el dólar no ha tenido ninguna oportunidad en las últimas semanas frente a las alegres divisas de materias primas. Frente al JPY, el USD se fortaleció de golpe, pero el repunte se desvaneció a mediados de abril, tras lo que pareció ser una ruptura clave al alza en los tipos de interés, consumidos repentinamente en una dura semana de subastas muy movida a principios de abril, en la que vimos una enorme demanda de bonos a 10 años, al aumentar su rendimiento en cerca del 4,00%. Esta situación no se invirtió por la constante preocupación sobre la forma en que los gobiernos van a financiar su enorme déficit presupuestario.
Se puede argumentar que la tendencia alcista del USD permanece intacta, pero sólo porque no se han realizado ventas masivas generalizadas, pero el movimiento desde el año pasado sin duda no ha logrado generar ningún ritmo desde hace meses, y EE.UU. está mostrando debilidad en el momento de publicación de este informe. La única forma de que el USD retome el repunte sería que las expectativas de tipos de interés a corto plazo de EE.UU. vuelvan a mejorar frente al resto del G-10. Para lograrlo, existen dos fórmulas: a través de un aumento relativamente más rápido de las expectativas de tipos en EE.UU. frente al resto del mundo; o a través de una rápida compensación de las expectativas de los tipos de interés, si los mercados creen que los bancos centrales van a tener que replantearse sus directrices actuales. Respecto del primer escenario, parece que las probabilidades de que las expectativas sobre los tipos de la Reserva den un salto alcista respecto de otros bancos centrales son muy escasas a corto plazo, por la constante retórica pacificadora de la Reserva y los pobres datos inflacionistas. La posible “facción más agresiva” de la Reserva, como Hoenig y Lacker sigue siendo demasiado minoritaria como para hacernos pensar en una fuerte oleada de expectativas sobre tipos de interés a corto plazo; aunque esto podría alargarse mucho si la recuperación aguanta con fuerza (no es nuestro escenario para la segunda mitad de este año).
Con lo cual, parece probable que el USD sea el que mejores resultados tenga en general si por fin llega un poquito de aversión al riesgo, aunque no aparece nada en el horizonte de nuestro modelo de riesgo que sugiera la posibilidad de algo así; con lo cual, una pobre reversión y un mercado de ida y vuelta sería la mejor apuesta a corto plazo si esperamos que el USD halle cierto soporte aquí al final de su escalada frente al resto de divisas G-10. Nuestras perspectivas para el USD reflejan las expectativas de una fortaleza continuada del USD durante el año que viene, con la menor visibilidad para los dos próximos meses, ya que podría tardar algo el mercado alcista, en riesgo en quedarse sin impulso y cambiar de dirección.
Escenario alternativo: en nuestro escenario alternativo, una ampliación considerable del apetito de riesgo podría suponer que el USD tantee por debajo del reciente soporte.
EUR
La situación en Grecia al menos alcanzado un clímax, después del fin de semana del 10-11 de abril, cuando se alcanzó un laborioso acuerdo que podría conllevar que la Eurozona y el FMI extendieran a Grecia la considerable suma de 45.000 millones, si Grecia necesita financiación de emergencia para cubrir sus déficits fiscales. Al principio, la noticia se recibió con una oleada de compras de euro, pero en el momento en que hemos redactado el presente informe, la cosa no ha seguido mucho más, y los diferenciales de la deuda griega volvieron a ampliarse poco después del anuncio, incluso después de una subasta en Grecia relativamente exitosa de deuda pública a corto plazo. La buena noticia es que las primas de riesgo en la periferia de la Eurozona han permanecido relativamente pobres, con la excepción menor de un cierto nerviosismo en Portugal.
Con lo cual, en este punto, es una pregunta abierta si el euro podrá marcar un intento de consolidación razonable a corto plazo, después de un panorama tan desolador. En nuestra opinión, el euro tendrá un resultado inferior al resto del mercado de forma más acentuada en cualquier escenario que se presente como una continuación del actual; en otras palabras, la continua subida de precios de activos por la creencia en un fuerte crecimiento en los mercados emergentes y los exportadores de materias primas, en detrimento de las lentas economías del G3 (especialmente la Eurozona y Japón). Dicha extensión podría suponer un mayor debilitamiento del euro en algunos lugares, pero el mercado ya está muy apalancado en la negociación de crecimiento largo/posición corta del euro, y nos preguntamos cuánto más puede bajar el euro en la situación similar del EURAUD, EURCAD y EURNZD y el EUR/mercados emergentes, y optamos por ir contracorriente en estas tendencias si negociamos aquí o por debajo a medida que nos adentramos en el T3.
No obstante, frente al USD, sospechamos que cualquier repunte en el EURUSD tendrá una vida corta, ya que los problemas de Grecia han creado algo de incertidumbre a largo plazo sobre la divisa, que podría poner nerviosos a los gestores de reservas sobre la acumulación como acto reflejo durante algún tiempo. La revaluación del CNY podría contribuir a la bajada del EUR, con el argumento de que habría menos dólares para diversificar, y por tanto, menos euros comprando, al ser en su lugar el yuan el que absorbiera la fortaleza.
Escenario alternativo: respecto del euro, en particular, otro estrangulamiento de posiciones cortas por futuras medidas de ayuda de la periferia de la Eurozona podría conllevar un repentino fortalecimiento del euro en general, aunque cualquier alivio del euro pudiera resultar relativamente breve.
JPY
El JPY se ha debilitado de forma prácticamente lineal frente a las divisas de materias primas, al estar éstas últimas en primera fila de las expectativas de subida del banco central y por la espiral alcista aparentemente constante del apetito de riesgo. Pero en el resto, el movimiento del JPY ha sido un poco más bidireccional. Durante un tiempo pareció a principios de abril que los tipos largos de EE.UU. estaban a punto de una ruptura significativa y el USDJPY estaba presionando el nivel de 95,00 al mismo tiempo. Pero una subasta crítica de valores de EE.UU. a 10 años vivió una demanda muy fuerte y volvió a provocar la bajada de los tipos y el JPY, consolidando gran parte de su debilidad frente al USD. Un umbral técnico clave del USDJPY cayó cuando el par cruzó con firmeza por encima de la media móvil de 200 días por primera vez desde los breves e infructuosos intentos de hacer lo mismo en la primavera y el verano de 2009.
Las perspectivas del JPY dependen claramente de las perspectivas de los tipos de interés, y mientras que las expectativas de los tipos de los bancos centrales en general estén subiendo, y especialmente si los tipos suben a lo largo de la curva en los principales mercados de bonos, el yen seguirá sufriendo por sus tipos de interés permanentemente bajos y luchará con las tendencias deflacionarias. Es probable que el JPY solamente luche contra su reciente debilidad en un escenario en el que vuelvan a estrecharse los diferenciales de expectativas de tipos futuros y los diferenciales de rendimientos de bonos, especialmente si esto viene finalmente acompañado de un temor significativo al apetito de riesgo, algo que no hemos visto de principios desde febrero.
Nuestras perspectivas para los próximos 12 meses se basan en asumir un caso base en el que no se producen cambios importantes de políticas por parte de la administración japonesa, y donde los tipos de cambio del JPY quedan fundamentalmente expuestos a las fuerzas del mercado. Pero especialmente respecto del largo plazo de nuestro periodo de previsión, y más allá, asumir este escenario podría ser un error. Japón sufre por la mayor carga crediticia del mundo, una carga que solamente es posible por una población ahorradora y frugal. La demografía de dicha población se está moviendo contra la sostenibilidad de las fuerzas que han permitido que la situación crediticia de Japón llegue a la situación actual. La situación en Japón no puede seguir perpetuamente en la dirección actual. O se permite el colapso del sistema por las fuerzas del mercado o la administración japonesa toma partido para devaluar el JPY a través de la monetización de la deuda, una idea que ya está circulando por el partido del gobierno, el partido Democrático. Ningún escenario es favorable para el JPY a largo plazo. La cuestión es si “el largo plazo” será el año que viene o dentro de dos, y no otros cinco o más. Mientras, los movimientos diarios y semanales a corto plazo pueden indicar poca o nula anticipación ante la espada de Damocles que supone cualquier escenario de devaluación.
Escenario alternativo:El escenario básico favorecería un JPY más débil, especialmente si los tipos de interés se unen al apetito de riesgo en una subida a corto plazo.
GBP
Como apuntamos en nuestro Informe de Divisas de marzo: “Hay tan poco de que hablar respecto de la libra, que casi queremos comprar algo porque siempre parece que las cosas no pueden ir peor cuando algo comienza misteriosamente a repuntar y viceversa”. Nunca osaríamos pretender tener un ápice de clarividencia, pero la misma fecha de nuestra publicación (el 10 de marzo), fue la fecha del suelo del ciclo de la libra esterlina. Esto simplemente viene a indicar que un mercado pesimista en una materia prima pueden invertir su tendencia sin ninguna razón, más allá de la “ausencia de más vendedores” porque simplemente parece que las cosas no pueden ir peor, aunque solo sea posible descubrir ese momento a través del retrovisor.
La siguiente cuestión para la libra esterlina es si, efectivamente, las cosas no pueden ir peor. Una de las razones por las que sobrevive la libra esterlina frente al mercado fue la sal que se echó sobre la herida griega de la Eurozona a principios de abril, pero posiblemente también la reacción de vender en el rumor y comprar en el hecho por la llamada a las urnas el pasado 6 de abril, ante las elecciones del 6 de mayo. Las apuestas apuntan a cierta probabilidad de un parlamento de minorías y sugieren que muchos votantes incluso preferirían un parlamento de minorías antes que una mayoría conservadora. En opinión del consenso, un parlamento de minorías sería un desastre para la libra, en base a que un gobierno débil tendría dificultades para elaborar e implementar un plan que reduzca el fantasma de un déficit presupuestario insostenible y una carga crediticia nacional creciente.
Pero a pesar de que en nuestro informe del mes pasado sacamos todos los trapos sucios de la situación del Reino Unido, conviene que nos preguntemos si no se ha notado ya todo el desastre en la divisa, y cualquier escenario menos malo podría suponer alguna subida. Podría parecer que solamente la mezcla adecuada de situaciones podría conllevar una mayor caída para la libra desde aquí: 1) el actual mercado con tendencia al riesgo sigue repuntando más aún mientras 2) el Bank of England mantiene una actitud pacificadora mientras que otros bancos centrales siguen subiendo sus expectativas para seguir eliminando ayudas, y 3) se elige un parlamento de minorías en las elecciones del 6 de mayo y el mercado encuentra más razones para hallar al gobierno completamente incompetente y se divida en más apuestas por la libra a corto plazo en lugar de obtener beneficios en las fuertes posiciones cortas.


Los rendimientos de los Gilt (deuda pública del Reino Unido) son ahora mucho mayores que los rendimientos de los bonos (más de 80 bs). En ciclos anteriores, esto podría haber sido un reflejo de unos tipos de mayor crecimiento y una divisa podría haberse beneficiado de un escenario así. Pero en este ciclo, como muestra la segunda gráfica, un aumento de la preocupación sobre la deuda soberana (lo que se indica con el diferencial en CDS de deuda soberana) contribuye a la debilidad general de la libra y es una fuerza poco saludable que mantiene a los rendimientos de los Gilts más altos que los rendimientos de los bonos en Alemania.
Las posiciones cortas en GBPCAD o GBPAUD son la apuesta contracorriente favorita a un horizonte de seis meses, partiendo de la premisa de que las elecciones no consiguen provocar el derrumbe de la libra. La repentina mejora de la Balanza Comercial de febrero también fue un signo prometedor, aunque un solo dato no marca una tendencia.
CHF
El franco suizo ha vivido una montaña rusa desde nuestro informe de marzo. La creciente caída del euro ya estaba presionando al EURCHF a la baja cuando un responsable del SNB dejó claro en un discurso a mediados de marzo que era muy probable que el banco terminara con su política de intervención de la divisa y matizó sus palabras sobre el grado de revalorización que toleraría. El discurso dejó claro al mercado que las empresas suizas y el resto del sector privado deberían prepararse para unas condiciones monetarias más normales, e incluso puede que ciertas subidas de los tipos. Esto catapultó la venta masiva de EURCHF, que siguió adelante derribando varias barreras en su camino, hasta unas bajadas récord en el área de 1,4150, antes de que el SNB decidiera finalmente el significado de “excesivo” e interviniera con mano dura, llevando el precio hasta 1,4350.
Teniendo en cuenta la vehemencia y el “éxito” de la intervención, el tipo del EURCHF podría no moverse mucho a corto plazo, especialmente si el euro obtiene algo de ayuda en general.
Es difícil poner el punto de mira en la correlación del franco con diferentes asuntos del mercado, por la decisiva presencia del SNB y el peso del EURCHF a la hora de determinar la fortaleza general de la divisa, puesto que el euro ha venido sufriendo por la intensa debilidad desde el pasado mes de diciembre, por lo que una caída del EURCHF supone más un tanteo de la firmeza del SNB que un indicador de un fuerte repunte del CHF frente a otras divisas. Respecto del resto de divisas, el franco no ha mostrado variaciones en general durante meses.
Está claro que la antigua correlación negativa entre el CHF y el apetito de riesgo se ha desvanecido, y la divisa no parece que se aferre a ningún tipo de estatus de puerto seguro como ocurría anteriormente, ni parece moverse en un sentido claro respecto de los tipos de interés. Una idea que merece la pena tener en cuenta es que el franco experimenta una presión de reforzamiento constante, porque puede que el gobierno suizo pretenda reducir el tamaño de su sector financiero tras aprender la lección de la crisis del sector. Después de todo, entre Credit Suisse y UBS tienen un balance 6 veces superior al PIB del país, y al gobierno suizo no le ha gustado la experiencia de la gran crisis financiera y podría estar solicitando a sus bancos que reduzcan el apalancamiento para evitar que se vuelva a repetir una situación parecida. Nosotros sospechamos que el franco podría reforzarse frente al dólar australiano y el kiwi a largo plazo, pero que se debilitará frente al USD a finales de año, como esperamos que le ocurra al euro.
Escenario alternativo:Si la prima de riesgo del euro cae por los nuevos intentos de solucionar la situación de Grecia y por un estrangulamiento de posiciones cortas por las posiciones cortas del euro, el tipo del EURCHF podría subir relativamente rápido.
AUD
El dólar australiano es el ejemplo a seguir en la coyuntura actual del mercado, con su exposición al voraz crecimiento chino, y el motor de la adquisición de materias primas y su posición constantemente agresiva respecto de los tipos. La retórica más reciente del RBA no ha logrado subir más el listón por las expectativas sobre tipos, aunque sigue insinuando que los tipos aún subirán algo a corto plazo. El tipo actual es del 4,25% y el mercado está esperando otros 90 bps más o menos en los próximos 12 meses. El RBA está empezando a agitar los riesgos de revalorización del precio en el mercado de la vivienda australiano. Por lo que respecta al T4, los precios de la vivienda en Australia estaban subiendo a un ritmo del 14% interanual.
Con lo cual, aunque todo pinta a favor de la divisa, hay un par de nubes negras para el permanentemente alcista AUD. De hecho, hay cuatro razones por las que nos inquietaría aceptar la opinión mayoritaria del mercado y su creencia de que el dólar australiano es la divisa con mejores resultados del G-10. En primer lugar, la gran amenaza, pero también quizás la más difícil hasta el momento es el considerable riesgo de una bajada china, al agotarse su sobre-expansión en infraestructuras y desarrollo inmobiliario. Nuestra segunda preocupación es simplemente la suntuosa valoración del dólar australiano, como se discute en la publicación de este mes y el pasado.
Por último, el posicionamiento del mercado en estos extremos es una preocupación significativa, y las atestadas posiciones largas especulativas podrían ser un punto de control significativo para futuras ganancias del dólar australiano. Nos hemos visto forzados a mover nuestras previsiones a 1 y 3 meses para el AUDUSD algo por encima de 0,8800 y 0,8300 respectivamente ya que el alocado repunte extra en el riesgo últimamente nos ha cogido por sorpresa. Y si nada empaña la situación actual del mercado, podríamos ver un intento o un amago por encima de 0,9500 o incluso por encima antes de que se invierta la tendencia, lo que retrasaría el escenario de nuestro caso base.
Escenario alternativo:Ver más arriba: las evidentes implicaciones para cualquier continuación del repunte en el apetito de riesgo, junto con las implicaciones positivas para el AUD previstas si China hace un movimiento para revalorizar el yuan en las próximas semanas podría derivar en una cotización en una cotización al alza del AUDUSD hasta alcanzar los niveles más altos en varios años, a corto plazo.
CAD
El CAD ha sido otra versión del dólar australiano en el último par de meses, con su fortaleza en niveles de sobreesfuerzo, al mostrarse el Bank of Canada lo suficientemente optimista sobre la situación para llevar una política muy agresiva e incluso un plazo para el comienzo de la salida del marco de tipos de interés bajos (probablemente a principios de julio). Las expectativas de incremento de tipos para los próximos 12 meses son en estos momentos las más altas de las divisas G7. Si añadimos a esta situación el fuerte repunte de los precios de la energía (o al menos, el fuerte repunte de los precios del petróleo; las exportaciones de gas natural a EE.UU. son un factor muy importante del marco de exportación de Canadá, pero los precios del gas natural vuelven a estar bajos, incluso para el gas del invierno de 2010/11, un importante mercado de futuro) ya tenemos los ingredientes clave para u fuerte repunte del dólar canadiense.
Al igual que ocurre con el dólar australiano, nuestras expectativas han sido que el rango en apetito de riesgo aguantará en general, a pesar de que este punto de vista se ha visto frustrado por los recientes movimientos del mercado. No se puede descartar que ocurra más de lo mismo (expectativas de tipos relativamente más altos, apetito de riego y precios del petróleo en general) a corto plazo, pero el dólar canadiense se está acercando a las mayores subidas de la historia en cuanto a fortaleza y las circunstancias tienen que ser las adecuadas para que continúe la fortaleza de la divisa igual que en los últimos meses. Cuanto más suba la divisa, más fuerte puede ser su caída si/cuando el mercado se cambie de dirección.

En marzo, considerábamos la posición corta de AUDCAD una negociación interesante. Desde entonces, pocas cosas han pasado con el cruce, pero las expectativas de tipos futuros están empezando a moverse a favor de un CAD más fuerte, y podrían presionar el cruce a la baja. Aquí vemos la aceptación de Tipos de Interés a Corto Plazo aceptados de los bancos a 3 meses para marzo de 2011 frente a su homónimo canadiense. El mercado podría estar sobrevalorando el AUD respecto de los tipos de interés, a la vista de la revaluación del yuan chino.
NZD
El kiwi no ha logrado florecer al nivel de otras divisas en esta parte del ciclo. Esto podría deberse a que los datos de Nueva Zelanda han mostrado cierta inconsistencia, pero también a que la cartera de materias primas de Nueva Zelanda no coincide con las materias primas más populares de la energía, la industria y la construcción y los metales preciosos, que son los instrumentos preferidos por el momento para expresar un punto de vista optimista sobre el crecimiento global a través de la cartea de materias primas. No obstante, hay un par de factores positivos para la economía neozelandesa: la balanza comercial/balanza actual está mejorando consistentemente y las expectativas de tipos del RBNZ para los próximos 12 meses siguen siendo elevadas, con el primer pico probablemente en verano, según el consenso del mercado.
Desgraciadamente, el kiwi está relativamente plano frente al mercado en general, a pesar del generoso repunte de los factores de riesgo; lo que no constituye un resultado muy prometedor. Probablemente, la aversión al riesgo no va a hacer ningún favor a la divisa en términos generales, y el fuerte apetito de riesgo que ya hemos visto puede que no sirva de soporte tampoco para la divisa si se sigue prefiriendo la misma cartera de materias primas. No obstante, los datos de Nueva Zelanda respecto de sus exportaciones de materias primas (productos forestales, cárnicos y leche) han subido últimamente de golpe y se encuentran en sus niveles más altos desde finales de 2008, con lo que hay cierto soporte para la idea de que la debilidad del NZD respecto del AUD es excesiva.
Escenario alternativo:El mercado despierta a las comparaciones de materias primas y se da cuenta de los datos fundamentales estructurales más positivos, y el NZD se revaloriza repentinamente frente al dólar australiano.
NOK
La NOK tuvo un momento de debilidad después de que la reunión del Norges Bank de marzo para establecer los tipos de interés la llevará a remontarse a sus anteriores previsiones de grandes incrementos en los tipos de depósitos en los próximos dos años. Esta previsión de un crecimiento más lento para los tipos de los depósitos hizo bajar repentinamente a la corona noruega durante un tiempo a finales de marzo. El Norges Bank se mostró indudablemente nervioso acerca de mantener una posición demasiado agresiva, mientras que el euro siguiera pasándolo tan mal y los datos de crecimiento económico siguieran siendo tan descorazonadores.
Pese a la debilidad de la economía doméstica y de la política pacificadora de tipos de interés, la NOK se las ha arreglado para experimentar cierto retorno a mediados de abril, por los siguientes factores positivos: 1) haberse centrado en el riesgo de la deuda soberana (Como ya apuntamos en la última ocasión, la negociación con CDS a un precio mucho más bajo para Noruega que para Suiza o incluso Alemania, ha hecho de Noruega el más seguro de los puertos seguros para el riesgo de crédito soberano). 2) La fuerte subida de los precios de la energía hasta nuevas subidas por encima de 84 dólares por barril es un fuerte soporte para la economía noruega. 3) Mientras que el Norges Bank mostró una política relativamente pacificadora, el mercado sigue buscando un estrechamiento de más de 100 bps en los próximos 12 meses, y Noruega puede estar experimentando una burbuja en el mercado de la vivienda que solamente se inflará más si el Norges Bank no vuelve a subir pronto los tipos.
Una de nuestras negociaciones favoritas del G10 para los próximos 12 meses es una posición corta en AUDNOK, teniendo en cuenta los niveles extremos del par en relación con su pasado.
Escenario alternativo: Norges Bank decide permitir que la corona se refuerce al subir el petróleo por encima de los 90 dólares el barril y el EURNOK se dirige hacia el nivel de 7,70.
SEK
La SEK se ha mantenido a flote en general o incluso ha tendido un poco a la baja desde nuestro último informe, principalmente al verse arrastrada a la baja por la debilidad del euro, pero posiblemente también por una aburrida mejoría de la economía sueca. Desde el repentino movimiento a la baja del año pasado y a principios de éste, la venta masiva de EURSEK se interrumpió de golpe y el cruce ha estado cotizando en rango, principalmente por la baja inflación y posiblemente también por la retirada de las exuberantes expectativas del Riksbank de seguir adelante con las rápidas subidas de tipos a finales de este año. El primer pico de los tipos del Riksbank, después de todo, no debería llegar hasta principios del T3, posiblemente, lo que aún queda lejos. Mientras, el mercado sigue ponderando si tienen más peso los bajos datos del consumo o el riesgo de una nueva burbuja inmobiliaria en los cálculos del Riksbank.
Aún se le puede sacar algo de partido a la corona frente al euro, pero puede que el camino sea lento e incluso con paradas, especialmente a medida que avanza el segundo semestre, por el riesgo de que el mercado se replantee la constante fortaleza de la economía global. Los mercados de la exportación son muy importantes para la corona.
Escenario alternativo: Si el riesgo sigue sin mirar nunca para atrás y el Riksbank ofrece una directriz firme y el euro ve cierto repunte de ayuda, podríamos ver un nivel de 9,50 o inferior muy rápido en posiciones cortas del EURSEK.
Gráficas de divisas del G-10
Las gráficas que figuran más abajo muestran cada una de las divisas respecto de una cesta uniformemente ponderada de las otras 9 divisas del G-10. Todas las divisas están indizadas al 100% en forma permanentemente actualizada, 3.500 días naturales antes de la fecha de la imagen puntual (casi 10 años, con algo más de dos años se muestran en las gráficas.)

La venta masiva de EUR siguió durante abril, aunque a un ritmo ligeramente más lento, al volver a estallar la situación de Grecia, pero justo antes de este informe, el EUR se había estabilizado algo al ponderar el mercado si el plan de rescate resolverá el problema y tranquilizará a los inversores, o si tenemos una situación de dominó en la periferia de la Eurozona, con Portugal posiblemente siguiente en la línea de fuego.

El CAD ha seguido el ritmo del dólar australiano últimamente, y está a tiro de piedra de su récord, alcanzado en 2007. Esperamos una inversión en las divisas de materias primas en algún momento a principios del T3.
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El impulso del USD, inexistente desde hace ya dos meses...
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Ventas masivas del JPY otra vez. ¿Romperá a la baja o se mantendrá?
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La GBP está marcando un intento de retorno antes de las elecciones, el próximo nivel de pivotaje crítico para la divisa.
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El SNB abortó el reciente intento de repunte. ¿Se debilitará en adelante el CHF?
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El de por sí estrecho repunte del dólar australiano se estrecha más. ¿Puede durar?
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El NZD no aguanta el fuerte ritmo de los repuntes del AUD y el CAD.
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¿Se está desvaneciendo ligeramente el repunte de la SEK por la situación desfavorable en general de la Eurozona?
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El repunte del petróleo por la política parcialmente compensatoria de un Norges Bank más pacificador.
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