Con la reversión de la demanda de dólares por parte del sector privado cómo principal hecho del trimestre (en el acumulado octubre-noviembre regresaron aproximadamente 800 millones de dólares), el peso estuvo ganando por goleada su tradicional pulseada con el dólar.
Sin embargo, al hilar fino se observa que los depósitos privados mostraron un menor dinamismo en el mes de noviembre. ¿Tanto cayeron las tasas de interés que otra vez dejó de ser negocio ahorrar en pesos?
Está más que claro que en el segundo semestre la interminable carrera entre el dólar norteamericano y el peso argentino la viene ganando nuestra moneda por goleada. De hecho los números referidos a la divisa americana de noviembre muestran la “paliza” a la que todos asistimos con cierta incredulidad, debido a nuestro crónico romance con el greenback.
El dólar perdió 5 centavos desde mediados de septiembre hasta el día de hoy, cuando cotiza cercano a los 3,80 pesos. La reversión de esta cotización se debe en parte al cambio de signo de la demanda de moneda extranjera por parte del sector privado. Según nuestras estimaciones se observó una entrada neta en lo que va del cuarto trimestre de 800 millones de dólares.
La entrada de dólares de los privados se dio inesperadamente más rápido de lo que la historia reciente nos muestra para otros períodos de “crisis”, aunque también es lógico (dada la excesiva especulación argentina) que tarde o temprano algo de los 45.900 millones de dólares que se fueron desde mediados de julio 2007 (cuando comenzaron los problemas en Estados Unidos) iban a tener que volver a la economía.
Este “tarde o temprano” parece hoy ser el cuarto trimestre del ‘09. Con una expectativa de devaluación del peso que tiene hoy que ser sostenida para no plancharse con las compras a futuro por parte del BCRA, el dólar fue perdiendo atractivo mientras lo peor de la crisis fue lentamente quedando atrás.
Formación de activos externos del sector privado no financiero

Con los privados volcando dinero en el mercado y el siempre presente excedente del comercio exterior permitió, el BCRA volvió a su rol de comprador neto en el mercado, de manera que las reservas se recuperaron hasta alcanzar los 47.218 millones de dólares.
La contrapartida ha sido la emisión de pesos por parte de la entidad monetaria oficial, la recuperación de los depósitos a plazo del sector privado y la caída de las tasas de interés. Entre octubre y noviembre la base monetaria creció 7.067 millones de pesos mientras se espera un diciembre a todo trapo. Los depósitos a plazo del sector privado, que ya venían recuperando desde mediados de año, ya se incrementaron más de 8.000 millones en la segunda parte del año.
Consecuentemente a este escenario de liquidez las tasas pasivas se “desplomaron” de 13,3% en agosto a 9,6% en diciembre. Las tasas activas siguieron de cerca la tendencia y hoy una empresa paga 10,7% anual por un adelanto en cuenta corriente cuando hace unos meses tenía un costo superior en 550 puntos básicos.
Tipo de cambio nominal ARS x USD y Tasas de interés en ARS

Sin embargo tanto cayeron las tasas de interés que el ahorrista/inversor/especulador ya no está tan tentado cómo hace unos meses. Al último dato disponible (10/12/2009) la tasa BADLAR había acumulado una caída mensual de 14,5%. Los depósitos a plazo del sector privado que tuvieron un mini boom de crecimiento durante octubre dónde llegaron a crecer a una tasa mensual de 5,2%, hoy muestran menor dinamismo con ratios de expansión intermensual que apenas llegan a 1,7%.
En otras palabras se planchó el stock de depósitos a plazo ya que si bien el crecimiento del stock promedio fue de 2.468 millones de pesos, el dato punta muestra una variación de sólo 781 millones (o de aproximadamente 1.500 Millones si se toma promedio la última semana) por lo cual parte del crecimiento de noviembre fue por el famoso efecto “arrastre” del mes de octubre.
¿Qué hay detrás de esto? La mirada tradicional (la que se centra en la inflación esperada) muestra que las tasas de interés reales vuelven al terreno negativo de manera más que marcada con una inflación a diciembre 2010 de 16,4% según nuestras estimaciones. La otra mirada, la “argentina” (la que pone el ojo en la depreciación esperada y tiene al dólar cómo objeto de consumo final) también nos dice que hoy con un dólar a diciembre 2010 en 4,22 pesos según el ROFEX (es decir 11% de deva esperada) ya no es negocio un plazo fijo.
Variación intermensual de los depósitos a plazo en pesos y la tasa BADLAR

¿Qué esperar en un clima de normalidad? Mientras haya excedente de liquidez y unos préstamos que recuperan a tasas bajas, no hay necesidad para los bancos de incrementar las tasas de interés, mientras que existe la posibilidad de que los valores actuales de la BADLAR alcancen en los próximos días su piso, si es que los bancos le prestan atención a las “miradas” que describimos anteriormente.
Para adelante existe la posibilidad de que en un escenario de normalidad se llegase inclusive a revertirse la baja de tasas si es que se recupera el crédito al consumo, pero cómo todo aquí en Argentina, la cuota de incertidumbre de corto plazo no permite divisar con claridad el futuro.
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