Esperamos que la economía estadounidense haya rebotado con fuerza en el cuarto trimestre. En concreto, esperamos una expansión del 4,4% frente al 4,7% que estima el consenso. Fuerte desempleo, débil crecimiento de los ingresos, los consumidores en pleno proceso de desapalancamiento; la economía de Estados Unidos parece haber desafiado a todos los obstáculos de finales de 2009 y parece haberlo hecho con buena nota. Un crecimiento del 4,4% trimestral implicaría el mayor ritmo desde el primer trimestre de 2006 (5,3%)
Pero, ¿cómo es posible que la economía crezca a ese ritmo si los problemas que hemos enunciado siguen todavía presentes? La respuesta es la reconstrucción de los inventarios.
Siguiendo a la mayor reducción de inventarios desde que se tiene constancia, los negocios están dando pequeños pasos con el objetivo de expandir sus inventarios. Con unas expectativas aun consevadores en cuanto a las ventas, la magnitud de la reconstrucción de los inventarios equivale a las previsiones. El pánico inicial hizo suponer que se produciría un hundimiento de las ventas, lo que llevó a una fuerte reducción de los inventarios. Las empresas ahora están en proceso de equiparar sus inventarios con la demanda actual, lo que implica que la reconstrucción sigue siendo lenta.
Somos, en cualquier caso, cautelosos sobre la contribución de los inventarios a los cambios en el PIB. Aunque creemos que será positiva, pensamos que el aumento podría compensarse por el aumento de los precios
Con el desempleo en torno al 10% en la actualidad y la demanda de los consumidores aun en retirada, el consume seguirá sin aumentar su contribución a la economía. El programa Cash-for-Clunkers permitió que el consume aumentara un 2,8% en el tercer trimestre. Sin este programa no esperamos que los americanos hayan incrementado su consumo nada más que un 1,7% (el consenso estima un 1,8%).
El comercio con el exterior cayó con fuerza en 2009, aunque las importaciones lo hicieron en mayor medida que las exportaciones, lo que permitió contener la caída del PIB. La recuperación de este sector está en el camino, lo que incidirá positivamente en el consumo, tanto de las empresas como de los ciudadanos estadounidenses. La balanza comercial se está deteriorando de nuevo debido, sobre todo, a un mayor coste de la energía. Así que nosotros esperamos una aportación negativa de las exportaciones al PIB.
El gasto del gobierno ha sido crucial para el crecimiento del PIB estadounidense en los últimos trimestres y creemos que lo siga siendo en el cuarto trimestre de 2009. A pesar de que el deficit ha llegado a niveles insospechados hace tan solo unos años, pensamos que cualquier reducción del gasto público en el actual estado de la economía podría dañar gravemente la expansión del PIB. Así que esperamos que el cuarto trimestre la contribución del gasto público haya sido importante.
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