El relevo de los inversores occidentales ha de llegar desde los países emergentes, sobre todo de Asia.
Un reciente informe de Barclays Capital emitía un juicio negativo acerca de las rentabilidades esperadas para los mercados de renta variable de cara a los próximos 10 años. En general, indicaba que esperaba un debilitamiento de retornos. Basaba su argumento en las dinámicas demográficas, es decir, en la estructura de la población inversora.
Indica que la generación del llamado ‘baby boom’, que en EE.UU. ha empezado a jubilarse este año pasado, tenderá a rebajar el nivel de riesgo asumido en sus inversiones, abandonando los activos más arriesgados y poniendo más dinero en activos más seguros. El argumento es impecable: cuanto más alejados estemos del retiro, mayor riesgo se puede asumir; al contrario, a medida que nos a cercamos a la jubilación, el riesgo debe decrecer. Si esto tiene o no impacto directo sobre el mercado, o bien la relación es espuria, es sobre lo que hay que trabajar. Es cierto que entre 1980 y 2000, cuando los ‘baby boomers’ tenían entre 35 y 54 años y ,por tanto, tenían mayor capacidad de ahorro, la renta variable demercados desarrollados vivió un rally de 20 años (+1000%en retorno nominal del índice S&P500, a una media anual del 13%). ¿Coincidencia espuria o causa esencial? Parece que hay más argumentos que sólo los demográficos para explicar estos retornos: desarrollo de los mercados, avances tecnológicos,mejora de la gestión empresarial... En todo caso, la pirámide poblacional juega un papel del que no podemos abstraernos. En especial, si añadimos la información relativa al comportamiento del periodo previo. Entre 1960 y 1980, el S&P 500 obtuvo un retorno anual del3%. En último término, la aceptación del escenario señalado traería otra década de bajos retornos.
Sin embargo, como hemos señalado, aunque el argumento es claro y directo, merece la pena reflexionar sobre algunos elementos de fondo que podrían matizar el juicio. En primer lugar, tenemos el llamado ‘global savings glut’, es decir, la superabundancia de ahorro en el sistema, término acuñado por Ben Bernanke en 2005. Este señalaba que la dinámica de exceso de ahorro tenía claros efectos: incremento de los precios de los activos (vivienda, acciones, …), tipos de interés bajos y crecientes desequilibrios internacionales en términos de balanza por cuenta corriente (los países más desarrollados financian con sus ahorros las importaciones de otros). En este sentido, los retornos reales han descendiendo rápidamente.
Hoy el activo libre de riesgo sólo cubre el coste de la inflación. De hecho, algunas grandes casas hablan de «la mayor burbuja de la historia» en los bonos de ciertos Estados. Pero no hay que olvidar que al relevo de los ‘baby boomers’ occidentales, viene la nueva clasemedia de los países emergentes (de Asia en especial), que podría dar sustento a expectativas algo más positivas para la renta variable.
En segundo lugar, la esperanza de vida está aumentando. Así, a pesar de que el último decenio es la década pérdida para la renta variable, parece que las alternativas están más en la renta variable que en la fija. Además, la elección, al contrario que en los años 80, no es dicotómica: no se trata de renta variable frente a fija. Aquí y ahora, tenemos oportunidades más amplias desde varios puntos de vista. Desde el punto de vista de producto, las inversiones admiten más matices que acciones o bonos. Se puede invertir de forma creciente en productos híbridos: que sean gestionados con talento de forma flexible. Podemos hablar de gestores que son oportunistas en el mercado de acciones o de bonos, gestores que siguen temáticas de convicción a largo plazo, gestores que arbitran pares de activos…Todo ello bajo formatos fácilmente accesibles a los ahorradores particulares.
Se puede invertir más allá de las fronteras tradicionales. Estamos hablando de materias primas, metales preciosos ymercados no tradicionales. Las oportunidades de inversión empiezan a aparecer en torno a la consolidación de una nueva clase media en países como China, Brasil o India, aunque no significa necesariamente comprar una empresa de estos países. Compañías de lujo o ‘premium’ como LVMH o BMW tienen en China unmercado clave.
Desde el punto de vista del estilo, también es argumentable que la gestión ya no es pasiva: no es un interruptor on-off. Ahora, la gente pide que le hagan una gestión activa de sus ahorros. Pensar que con una cultura financiera creciente, una caída de las barreras de acceso a los mercados o una mayor sofisticación en la gestión de los ahorros, la demanda vaya a resultar insensible es probablemente pedir mucho.
La renta variable es cíclica y cierra un decenio malo. El S&P 500 ha tenido un retorno acumulado desde inicios de este siglo del -12%. Y eso con una crisis ‘punto.com’ de pormedio o el colapso del sistema financiero occidental, eventos difícilmente repetibles. Sin embargo, estos hechos han abaratado el activo, dejando delante de nosotros la posibilidad de mejores retornos. Siempre es complicado emitir un juicio de valor sobre estas cuestiones, pero parece que éste podría ser el tercer año consecutivo en que tengamos buenos retornos de renta variable.
Artículo publicado en el diario El Correo el 20 de febrero de 2011.
Sugerencias:
- Para hacer trading con acciones o CFDs de BMW en la plataforma de Inversis Banco, usar el ticker (BMWG:xetr)
- Para hacer trading con acciones o CFDs de LVMH en la plataforma de Inversis Banco, usar el ticker (LVMH:xpar)
- Para hacer trading con acciones o CFDs de S&P 500 en la plataforma de Inversis Banco, usar el ticker (SP500.I)
Descargar aquí la plataforma de Inversis Banco para ejecutar ideas de trading.
www.cfdsydivisas.com